Afirman que es posible lograr el equilibrio primario en base al Presupuesto 2019

La consultora Ecolatina realizó un análisis respecto al proyecto de Presupuesto 2019 presentado ante el Congreso, donde, en medio de un año electoral, se vislumbra un menor crecimiento de la economía, un dólar alto que presionará a la inflación y a los precios.

¿Cuáles son las principales proyecciones del Presupuesto 2019?

Según la "ley de leyes", presentada por el Poder Ejecutivo ante el Congreso, la economía caería 2,4% en 2018 y 0,5% en 2019. El único componente dinámico del año electoral serían las exportaciones, ya que tanto el consumo agregado como la inversión mostrarían importantes contracciones (-2% y -10%, respectivamente).

En las variables nominales, los objetivos parecen muy difíciles de alcanzar: el dólar promediaría $ 38 en el último trimestre y $ 40 en 2019, por lo que cederían de manera significativa las presiones inflacionarias y la suba de precios acumularía 23% en el próximo año.

Sin embargo, la clave pasará por alcanzar el equilibrio primario: de ella dependerán los nuevos desembolsos del FMI y la estabilidad del frente cambiario, con su correlato en la tasa de interés y el nivel de actividad.

¿Qué viabilidad política y económica tiene el "déficit cero"?

La aprobación del Presupuesto será una señal trascendental para los inversores internacionales, respecto a la viabilidad de implementar un ajuste sobre las cuentas públicas. Por el lado de la recaudación, el aporte de las nuevas retenciones a las exportaciones de bienes y servicios luce sobreestimado. En primer lugar, porque no parece consistente un crecimiento de casi 20% de las exportaciones de bienes con un tipo de cambio casi "planchado". Al respecto las proyecciones de Ecolatina muestran que la expansión sería la mitad, y jabría un atraso cambiario significativo en términos reales.

Además, el consenso de mercado estima un crecimiento de 2,5% para Brasil, y un contexto internacional agitado, signado por una guerra comercial entre Estados Unidos y China.

Sin embargo, tomando nuestra trayectoria para el tipo de cambio, y considerando un dólar promedio de $ 50 para el año electoral, los ingresos totales por retenciones al agro rozarían $ 430.000 millones, un número muy similar al presentado en el Presupuesto.

Por el lado del gasto primario, seis de cada diez pesos poseen un acotado margen de maniobra: producto de la nueva Ley de Movilidad aprobada a fines de 2017, su actualización depende principalmente de la inflación pasada. Considerando el reciente salto del dólar y la aceleración de la suba de precios que ya está sucediendo, las jubilaciones y pensiones crecerían 35% en promedio durante 2019.

Por lo tanto, se mantendrían en línea con la inflación promedio proyectada para 2019, de modo que no se achicarían en términos reales y el "peso del ajuste" deberá recaer sobre el 40% del gasto primario restante.

En este sentido, se comprende la contracción de 17,5% nominal propuesta para las transferencias a provincias, siendo educación y salud las principales partidas afectadas. Por su parte, los subsidios económicos caerían 7%. Por su parte, los gastos de capital volverían a caer en pesos corrientes (-7%), aunque parte de la obra pública se llevaría a cabo mediante el esquema de Participación Público Privada.

Entonces, ¿se alcanzará el equilibrio primario?

Tomando en cuenta esta dinámica del gasto primario, los ajustes a realizar en el año electoral serán más que significativos.

Además, dada la mayor inflación proyectada, aunque las retenciones a las exportaciones se igualen en términos nominales a las estimadas por el oficialismo, serán menores en términos reales.

Por lo tanto, si bien el rojo operativo se reduciría sustancialmente en 2019, cerraría en torno al -0,5% del PBI. Por ende, el Presupuesto puede ser la llave para garantizar próximos desembolsos del FMI, pero eso no significa que automáticamente las cuentas fiscales cierren el año que viene en equilibrio primario.

Fuente: Ámbito