Cada vez más empresas apuntan a un modelo de gestión ambientalista

La mayoría de las medianas y grandes empresas el país modificaron su forma de gestión en los últimos años para adaptarlo a un modelo mucho más eficiente que incluye, entre otras cosas, el cuidado del medio ambiente. Este cambio se produjo fundamentalmente en compañías que por su actividad industrial producían desechos contaminantes y que tenían la posibilidad, por ejemplo, de reciclar sus residuos peligrosos. Esta preocupación por el medioambiente se vio reflejado en los informes que hacían las empresas, junto a lo anuncios de sus ganancias y lanzamientos de nuevos productos.

En una entrevista exclusiva con Editorial Aplicación Tributaria S.A., el Dr. Roberto Vázquez, coautor junto a la Dra. Claudia A Bongianino del libro “Principios de Teoría Contable”, explicó la dinámica de este modelo de gestión ambientalista que está comenzando a predominar en muchas empresas de nuestro país.

Roberto Vázquez egresó como contador público de la Universidad de Buenos Aires (U.B.A.). Actualmente, es el subdirector de dicha carrera en esa casa de altos estudios y profesor titular del Instituto de Investigaciones Contables (FCE - UBA).
Además, se desempeñó como decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Lomas de Zamora y como profesor de distintas universidades privadas. Es autor de diversos libros.

¿Cuál es la situación de las empresas nacionales en relación a los cuidados medioambientales?

Las empresas argentinas recién en los últimos años han comenzado a tomar conciencia de los problemas ambientales. En general, son las compañías de mayor envergadura las que han tomado el tema como parte del ejercicio de la Responsabilidad Social Empresaria y sobre el particular producen informes que se adjuntan a la información contable anual.

Las empresas medianas y pequeñas aún no desarrollan el tema en toda su profundidad, aunque cumplen con algunas prescripciones impuestas por autoridades gubernamentales. Sobre el particular, debería existir una mayor comunicación por parte de los organismos oficiales alentando a tomar en cuenta la protección del medio ambiente.

¿Cuál es su opinión acerca del establecimiento de industrias en ámbito porteño?

En lo posible debería desalentarse la instalación de industrias en el radio de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, habida cuenta de las dificultades que producen (ruidos y desechos entre otras cosas). Para ello, el Estado nacional debe proporcionar obras de infraestructura en las distintas regiones del país, con lo que se lograría una mayor descentralización y un mejor desarrollo de las economías regionales.

Usted recién comentó que varias firmas han comenzado a adjuntar a la información contable anual otros informes que tienen que ver con el medio ambiente, ¿Qué rol se le asigna, por este motivo, a las áreas administrativa y contable?

Las empresas más importantes por desarrollo y volumen de sus operaciones son las que asignan una mayor importancia a la información contable y administrativa. Las medianas y pequeñas, quizás por una escasa información que los mismos profesionales dan, no usan esa información adecuadamente y prefieren guiarse por lo que se denomina “olfato empresario”.

¿Que ventajas o desventajas tiene para la empresas la diversificación en la oferta de sus productos en contraposición a una producción específica?

En general, la diversificación de actividades y/o productos requieren de una organización importante para la administración y la gestión y suponen la innovación. Las grandes empresas son las que están en condiciones de diversificar.

Las pequeñas y medianas, en tanto, creo que deberían trabajar más con la innovación y la especificidad de sus productos buscando “nichos” de actividad que les permitan prosperar en el mercado, sin incurrir en altos costos de funcionamiento.

Con respecto al tema de educación, ¿Cuál es su opinión en torno a la calidad educativa?

Cuando se habla de “calidad educativa”, muchas veces se quieren decir muchas cosas pero no siempre se las comprende en su totalidad. Uno podría enfocar el tema desde el punto de vista de la enseñanza, transmisión de conocimientos por parte del docente a los alumnos. Para que esta enseñanza sea considerada de calidad hace falta, en primer lugar, que el docente sea de alta calificación en cuanto a sus conocimientos sobre la disciplina que le compete y que tenga una formación humanística y disciplinar competente. Pero, también hace falta contar con elementos físicos adecuados, aulas o tecnología que permitan desarrollar la actividad educacional.

Se debe destacar que la transmisión de conocimientos y su aprehensión por los alumnos depende fundamentalmente de la actitud de los docentes.

Otro enfoque de la calidad educativa es analizando el producto que se obtiene, es decir, viendo los graduados. Desde este punto de vista, se juzga el proceso de la enseñanza-aprendizaje a través de los resultados obtenidos. Si los graduados alcanzan posiciones de nivel en su actividad y responden a las necesidades de la sociedad podemos decir que son de “calidad”, y que la institución formadora ha respondido a los estándares de “calidad”.

¿Considera que existen diferencias notables entre las universidades públicas y las privadas?

No creo que existan grandes diferencias entre las universidades de gestión pública y las de gestión privada, o por lo menos no deberían existir. Por otra parte, toda comparación en este sentido puede aparecer como odiosa dado que también podría hacerse entre universidades del sector. El sistema universitario argentino es uno y, salvo las diferencias en cuanto al financiamiento y algunos aspectos de gestión, todo lo referido a la calidad de la enseñanza debe tener la misma dimensión.

En el único aspecto que estimo puede existir una diferencia es en el tema de la investigación, donde las entidades de gestión privada tienen una menos propensión a la misma y posiblemente estén en deuda. En los últimos años, se nota una reversión de esta situación como lo atestiguan congresos que sobre el tema se llevan a cabo en el ámbito privado.

¿Qué desfasaje hay entre los conocimientos adquiridos y los utilizados en el desempeño profesional?

No creo que exista un gran desfasaje entre los conocimientos adquiridos y los que utilizan en el ejercicio profesional. Puede haber un enfrentamiento entre los conocimientos adquiridos en condiciones de “idealidad” que cuando se enfrentan con la “realidad” parecen no ser útiles. Esta es una manifestación de la consabida controversia entre “teoría y práctica”, pero no cabe duda que quien ha adquirido sólidos conocimientos teóricos rápidamente se adapta a los requerimientos del desempeño profesional.

¿Qué diferencias advierte entre la calidad de la educación de las universidades del interior del país, con respecto a las que funcionan en Buenos Aires?

Mi actividad profesional se desarrolla preferentemente en los aspectos contables y de auditoría y parte en la materia impositiva. Cada vez más se han estrechado las diferencias que pudieron existir en algún momento. Las universidades del interior del país han ido evolucionando a lo largo del tiempo y hoy podemos decir que tienen una calidad similar a la de cualquier otra universidad capitalina. Además, tienen algunas ventajas comparativas como la mayor dedicación de sus docentes, la posibilidad de un mayor contacto con los alumnos, la concentración en “campus” y la mayor interdisciplinariedad, entre otras.

Esta entrevista fue publicada en junio de 2008 en la Revista Técnica de la Contabilidad y de la Administración editada por la editorial Aplicación Tributaria S. A.

Por Lic. Mariana Leiva

Exclusivo para Aplicación Tributaria S. A.