La industria farmacéutica prevé que para 2016 la mitad de los fármacos más vendidos serán de origen biotecnológico

La industria farmacéutica prevé que para 2016 la mitad de los fármacos más vendidos en el mundo será de origen biotecnológico. En 2012, seis de los veinte más vendidos era de este origen, lo que indica una tendencia en alza, que se fortalecerá en el corto plazo. “La permanente incorporación de tecnología en la industria farmacéutica permite plantear escenarios de crecimiento en la producción y de avance en los fármaco biotecnológicos”, señaló Víctor Raineri, organizador de ETIF 2014, la más importante a influyente exposición del sector.

En la actualidad la industria farmacéutica está reemplazando las moléculas químicas por fármacos de origen biotecnológico, tanto innovadores como biosimilares, según investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y la Fundación CASSARÁ.

Mercado local

De acuerdo con datos de la Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos Argentinos (CILFA), en el país las ventas de la industria biotecnológica ascienden a u$s800 millones anuales, de los cuales u$s55 millones corresponden a exportaciones de más de 40 principios activos, a más de treinta países.

Esto se enmarca dentro de un proceso de crecimiento sostenido desde 2000, año en que entre los primeros 20 fármacos más vendidos sólo había dos de origen biológicos.

Las proyecciones indican que de mantenerse esa tendencia, los fármacos de origen biológico serán el 50% de los más vendidos en el mundo.

Concuerdan con estos datos el incremento de las aprobaciones que la Food and Drug Administration (FDA), la agencia estadounidense que regula los medicamentos.

Este proceso de pasaje de los fármacos basados en moléculas pequeñas o químicas hacia la producción de proteínas recombinantes demanda una gran inversión en infraestructura, equipamiento, transferencia tecnológica y capacitación técnica, además de un fortalecimiento de los vínculos de colaboración entre organismos públicos e instituciones privadas.

Fuente: BAE