"No hay una razón de fondo por la cual no exista una relación más cercana en materia de inversión y comercio entre México y Argentina"

Siguiendo con nuestra línea de entrevistas sobre algunos puntos destacados de las relaciones comerciales de la Argentina con el exterior, el autor Ariel Rolando, nos acerca en esta oportunidad la actualidad mexicana; su presente con Estados Unidos y Canadá (Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y las posibilidades de un viraje hacia el Mercosur.

¿En qué con qué consiste el tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN)?

El “Tratado de libre comercio” Nafta (siglas en inglés) esencialmente es un acuerdo que planteó en un plazo de 15 años la eliminación total de las barreras aduaneras entre los tres países firmantes, además se acordó que debían ser retiradas las restricciones existentes al comercio de varios productos, incluyendo vehículos de motor y piezas para éstos, las computadoras, los textiles y la agricultura, tengamos presente que entro en vigencia el 1 de enero de 1994, luego de la ratificación por parte del poder legislativo de cada país que lo suscribió, Estados Unidos, México y Canadá.

El tratado también protege los derechos de propiedad intelectual (patentes, derechos de autor y marcas comerciales) y destacó la eliminación de las restricciones de inversión entre los tres países. Medidas relativas a la protección de los trabajadores y el medio ambiente se añadieron más tarde como resultado de acuerdos complementarios.

A diferencia de la Unión Europea, el TLCAN no crea un conjunto de organismos gubernamentales supranacionales, ni tampoco crea un cuerpo de leyes por encima de las leyes nacionales de cada país. El TLCAN es un tratado en virtud del derecho internacional.

¿Qué pusieron en funcionamiento durante agosto los países que componen este tratado?

Estados Unidos anunció que la primera ronda para modernización de NAFTA/TLCAN entre Canadá, México y EE.UU. tendría lugar en Washington, D.C. del 16-20 de agosto de 2017, y así lanzaron el proceso de negociación para la modernización del TLCAN en Washington DC con cinco días completos de reuniones de los equipos técnicos que abarcaron múltiples temas de negociación.

La segunda rueda de negociaciones se realiza en un hotel de la Ciudad de México; del 1 al 5 de septiembre del 2017 entre los temas a tratar están: el acceso al mercado de bienes, inversión, facilitación comercial, medio ambiente y comercio digital. Los equipos negociadores de México, Estados Unidos y Canadá continúan las deliberaciones sobre déficit comercial de Estados Unidos, aranceles, reglas de origen y dumping, entre otros.

Y seguramente habrá otras posteriores antes del 2018, un año en que la agenda estará enfocada en las elecciones presidenciales de México y las legislativas en Estados Unidos.

Es indudable que una actualización y modernización del tratado es sano para su perfeccionamiento y que los estados partes estén dispuestos a analizar el balanceo comercial de los tres sin dudas enriquecerá el vigente. Pero México anticipó, a través de su ministro de economía Ildefonso Guajardo, que negociara siempre desde el principio de “ampliación del comercio” y no bajo la supresión del mismo. Y como dicen los mexicanos “A la fuerza ni los zapatos entran”…

Y es entendible esta postura ya que el 80 % de la producción mexicana termina involucrada con sus vecinos del norte, que a posteriori generó en el año 2016, un balance superavitario de 64 mil millones de dólares con los Estados Unidos.

Actualmente, México es el tercer socio de Estados Unidos con 14% de su comercio total, seguido por Canadá (15,4%) y China (16%), mientras a la inversa la Unión norteamericana concentra 64% del comercio total de la nación azteca.

Así las cosas, del rumbo de estas negociaciones también depende en buena medida el comportamiento de las principales variables económicas en México, principalmente: tipo de cambio, niveles de tasas de interés, comportamiento de los mercados accionarios y el nivel de precios de los productos y servicios, etcétera.

Teniendo presente el giro proteccionista que Donald Trump ha impuesto en su país, indudablemente afectarían las inversiones en el país azteca, ya que las empresas extranjeras ven a México como una oportunidad para instalarse y aprovechar el TLCAN como una puerta directa hacia Estados Unidos.

¿En México podría presentarse el problema de cómo llenar el vacío que dejarían sus socios, EEUU y Canadá, en momentos en que el Mercosur, en especial Argentina y Brasil, aparecen como un alternativa para el comercio de dicho país?

Es correcta la pregunta y del mismo modo lo manifiesta el mismo Presidente Enrique Peña Nieto, en el 23° Congreso de Comercio Exterior Mexicano, dijo que pretende que "los productos y servicios mexicanos alcancen más mercados", que el mundo "siga comprobando la gran calidad en la mano de obra" del país azteca. Para esto, aseguró el mandatario, se mantendrá una expansión hacia nuevos mercados y regiones como la Alianza del Pacífico, que ha permitido la liberalización del 92% de los productos entre Chile, Colombia, Perú y México, así como un mayor acercamiento a Brasil y Argentina.

Es indudable que ampliar el volumen de intercambio con la región, eliminando barreras comerciales y apostando a la integración es una salida madura ante posibles excedentes de productos y servicios si el “Norte” cierra o levanta las barreras (pronóstico que fue bastión de campaña del actual presidente Trump)

Frente a este posible escenario, el dilema que se presenta es la capacidad de absorción que tengan nuestros países mercosureños hacia los productos mexicanos.

¿En qué puntos se complementan concretamente México y nuestro país?

México en un día y medio hace más comercio con Estados Unidos de lo que hace con Argentina en todo un año. No existe una razón de fondo por la cual no tengamos una relación más cercana en materia de inversión, en materia de comercio entre ambos países.

Tenemos muchas complementariedades en nuestras economías. México es una potencia manufacturera, Argentina es un gran proveedor de alimentos al mundo, y puede México ser un mercado muy interesante para los productores agropecuarios, de agroindustria, de materias primas… Creo que estamos en un momento inmejorable de las relaciones entre nuestros gobiernos, y se traduce en una integración económica mucho más acelerada.

¿Cuál ha sido la evolución comercial que han tenido México y Argentina?

Tu acertada pregunta trae a colación recordar que el pasado jueves 10 de Agosto del 2017 en la Ciudad de México se terminó el periodo de 4 días durante los cuales la delegación Argentina visitó México con la finalidad de llevar a cabo la Tercera Ronda de Negociaciones que pretende ampliar y profundizar el Acuerdo de Complementación Económica entre México y Argentina “ACE06”. Las disciplinas comerciales que sesionaron durante esta Tercera Ronda de Negociación fueron: Acceso a Mercados, Reglas de Origen, Facilitación del Comercio Obstáculos Técnicos al Comercio Medidas Sanitarias y Fitosanitarias, Política de Competencia, Compras Públicas, Salvaguardias, Servicios, Inversión, Propiedad Intelectual, Mejora Regulatoria y Aspectos Institucionales y Solución de Controversias.

En el 2016, Argentina fue el cuarto socio comercial para México en América Latina, así como el quinto destino exportador y el cuarto proveedor de importaciones provenientes de la región. Además, en ese mismo año el comercio bilateral ascendió a 2.305 millones de dólares. La expectativa de Argentina es ampliar el universo total de bienes que se comercializan con México, especialmente, en el sector de productos agrícolas y agroindustriales. En tanto, México procura reducir los aranceles para manufacturas industriales, sobre todo para el sector automotriz.

La balanza comercial bilateral, históricamente deficitaria para México, registra desde 2010 un superávit, impulsado por el incremento de las exportaciones del sector automotor. En 2016, el superávit alcanzó los 876,5 millones de dólares.

¿Cuáles son los productos que Argentina y México fueron ampliando para acrecentar el intercambio comercial?

Según un informe de la Sociedad Rural Argentina (SRA), México representa para Argentina un mercado potencial de 8.900 millones de dólares en exportaciones de granos, carnes y lácteos.

Un aspecto importante a considerar es que aún las mejores estrategias para agregar valor en el sector agropecuario no necesariamente garantizan que los diferentes actores de la cadena agroproductiva participen de manera equitativa en los beneficios. Finalmente, desarrollos institucionales relacionados a la agregación de valor en los productos y procesos agropecuarios deben si o si ocurrir para que Argentina salga airosa en su balanza comercial. Un reto importante con una mirada social estratégica hacia el futuro.

Antes de terminar la entrevista quería aprovechar la oportunidad para agradecer a mi señora Carolina Pavarin, y al Contador Javier Dusso, por sus incansables oídos de maestro, de amigo y de profesor. Sin el aporte de ambos, todo lo que intento compartir con los lectores, sería cuesta arriba.

Por Ángeles Bellomo

Rolando Ariel Martín, nació en Santa Fe en el año 1976; en dicha ciudad curso sus estudios en la Universidad Nacional del Litoral graduándose de Contador Público (2004). Posteriormente, siguiendo su interés en los temas impositivos realizó el posgrado en Impuestos en la Universidad de Belgrano, Buenos Aires (2007). Dicha capacitación fue ampliada con la Especialización en Derecho Tributario y Finanzas Públicas en la misma casa de altos estudios (2009) llevando su interés hacia la investigación de los aspectos tributarios que caracterizan al Mercosur.