JUSTICIA | FALLO

Obligan a un banco a no cobrar un seguro de vida por abusivo

En el primer fallo contra los bancos que cobran seguros de vida arbitrarios y mucho más caros que los valores del mercado, una jueza del fuero comercial, Alejandra Tévez, ordenó al Banco Itaú que no cobre a sus clientes cargos por seguro de vida por encima de los precios de plaza.

La resolución fue celebrada como una victoria por la Asociación de Defensa de los Consumidores y Usuarios de la Argentina (ADECUA), que inició por este asunto unas 50 demandas contra bancos y entidades financieras. "Sienta un precedente muy importante", recalcaron.

"Ordénase al Banco Itaú Buen Ayre S.A. que se abstenga de cobrar a sus clientes personas físicas tomadores de créditos, cargos en concepto de seguros colectivos de vida de deudores que excedan los 60 centavos cada mil pesos de saldo deudor, cuando el seguro cubra muerte e invalidez total y permanente, y los 30 centavos cada mil pesos de deuda, en caso que la cobertura se extienda solamente al riesgo de muerte", dice la jueza en su resolución.

En setiembre de este año, Clarín había publicado un artículo en el que se reseñaba la denuncia inicial. En esa ocasión se contaba que un estudio realizado por la Asociación Defensa del Asegurado (ADA) había determinado que el precio de mercado de un seguro de vida era de 0,50 centavos por cada mil pesos prestados.

Sin embargo, decía entonces Sandra González, presidenta de ADECUA, "bancos, compañías de planes de ahorro, tarjetas de comercios, de crédito, no cobran el precio de mercado (...) Pueden cobrar 4, 5, 8 pesos por cada mil".

Ayer, el doctor Osvaldo Riopedre, director ejecutivo de esa asociación, contaba de otro caso reciente, un abuso: "Una persona a la que le prestaron 20 pesos ¡y le cobraban 6 en concepto de seguro de vida!". La mecánica parece ser: cuanto menos dinero se preste, más alto es el porcentual del seguro cobrado.

La resolución, firmada por la jueza el miércoles, es una "medida cautelar, lo que significa -explica Riopedre- que no se expide sobre la cuestión de fondo, pero implica que hemos presentado elementos que le permiten llegar a esta conclusión; estas medidas son excepcionales, y fundadas en el peligro de la demora y el perjuicio que se causa si la medida no se cumple".

En sus demandas, ADECUA repite que ni los bancos ni las compañías que otorgan créditos informan a los deudores que tienen derecho a elegir la empresa aseguradora, derecho fundamentado en la Resolución 9/2004 de Defensa del Consumidor.

Y esto lo sabe, o padece, cualquier consumidor que haya alguna vez tomado un crédito: es excepcional que le pregunten cuál es la compañía aseguradora que prefiere.

Otra cuestión, bien de fondo, es que ADECUA solicita que bancos y financieras y otras instituciones restituyan el dinero mal cobrado. "Pedimos que se le devuelva a la gente para atrás", dice Riopedre, y sabe que es el quid de la cuestión. ADECUA demandó a los directores de los bancos, "porque son los responsables de no engañar a los consumidores".

Y, último eje de la demanda, el supuesto perjuicio al Estado en lo que sería una maniobra de evasión de impuestos. "La trampa es esta: las compañías de seguro cobran lo correcto, pero son los bancos los que le agregan ’gastos’ al valor de la póliza. Es decir, son intereses encubiertos y ahí habría un delito penal, porque los intereses pagan IVA y el seguro sobre saldo deudor no paga, con lo cual el Estado también está perjudicado". (CLARÍN)