ECONOMÍA

Calculan que el Gobierno necesita u$s 8 millones para frenar la escalada del "dólar blue"

“El dólar está que es un barrilete”, se entusiasma un cuevero, que no para de hacer operaciones desde el alza del billete. El blue tocó ayer el récord de $ 7,60, aunque cerró a $ 7,54 para la compra y a $ 7,57 para la venta, lo que marca una brecha del 52% con la cotizaicón oficial.

En el ambiente no terminan de entiender por qué no aparecen las “manos mágicas” del gobierno, ofertando divisas a través de financieras oficialistas a un precio menor para hacerlo bajar.

“Con u$s 8 millones es más que suficiente”, calculan en la City porteña. La estimación parte de la premisa de que el mercado paralelo ya llega a mover unos u$s 40 millones diarios (contra u$s 30 millones de octubre pasado). Al inyectar liquidez por el 20% del mercado enseguida lo hacen bajar, aseguran. “Con u$s 5 millones les basta para mantener la misma cotización y que no haya aumento en el precio, aunque tampoco un descenso”, explican las fuentes conocedoras del ambiente, quienes comentan que en ocubre pasado con estos mismos u$s 5 millones el Gobierno lograba una baja en la cotización, y le bastaban u$s 3 millones para sostenerlo sin que el billete se fuera para arriba.

Si se toma en cuenta que la Bolsa porteña movió ayer un total de casi $ 50 millones en acciones, la cifra equivale a unos u$s 6,5 millones tomando la cotización del dólar blue. O sea, todo el mercado bursátil argentino mueve apenas el 15% de las compras realizadas en el blue.

“Si no te tenés que ir de vacaciones, te conviene esperar, porque en marzo la divisa va a bajar, ya que la demanda actual es estacional”, es el consejo que brindan las financieras a sus clientes, como si fueran un banco de inversión haciendo proyecciones macroeconómicas a sus stakeholders sobre el futuro.

¿A qué obedece esta suba? “A que el dólar oficial es una mentira, ni siquiera debería tener una cotización, ya que el verdadero dólar libre es el que vendemos nosotros”, revelan los cambistas, quienes, a su vez, agradecen eternamente al gobierno de Cristina Kirchner que haya provocado esta volatilidad. “Cuánto más revolucionada está la plaza, más trabajo tenemos. Si las reglas de juego estuvieran claras, el blue dejaría de ser negocio”, dicen.

Basta un ejemplo: quien compró u$s 100.000 en diciembre a cambio de $ 656.000, 30 días después vendió esas divisas y se hizo $ 100.000 limpios.

Ante esta escalada del billete, la decisión que tomaron las cuevas es terminar la jornada laboral “comprados”, ya que sería mucho riesgo terminar “vendidos”. ¿Qué significa esto en la jerga del mundillo? Con los pesos que les sobran al final del día, las financieras se comunican con el corredor para “arreglar precio” y comprarle esa cifra en dólares, de modo de no quedarse con los pesos encima en su tesoro, que al día siguiente podrán devaluarse y valer menos.

“Es la táctica más conservadora: quien termina la jornada vendido en pesos se arriesga demasiado”, opinan los que saben sobre este metier.

Los conocedores del negocio sostienen que la divisa debería descender hoy, ya que el viernes es un día flojo para el turismo. Como la mayoría de la gente empieza sus vacaciones el fin de semana, cambian el miércoles o el jueves, que son los dos días de mayor movimiento, ya que la AFIP sólo habilita las compras 72 horas antes. El resto del dinero necesario para el viaje lo adquieren en el mercado informal.

Fuente: Cronista.com