INTERNACIONAL

Desempleo record en Francia

La dirección de Pôle Emploi, el organismo estatal encargado de gestionar el trabajo de los franceses, lo había previsto: las cifras del desempleo para septiembre no serían brillantes. “Como ustedes saben, en agosto se produjo un incidente estadístico a raíz de un virus informático” recordaba el miércoles el ministro de trabajo galo.

El “incidente” –que sacó a 20.000 ex trabajadores del ferrocarril de desocupados– había engrosado la baja de agosto y, por lo tanto, dispararía el alta de septiembre.

Ayer, las sospechas se confirmaron: con un aumento del 1,9%, la curva del desempleo retomó el impulso perdido. Ya son 3,3 millones los franceses desempleados, lo que representa un aumento del 8,1% respecto del año pasado. Si a los desempleados “puros”, se le suman aquellos desempleados que realizan ocasionalmente algún trabajo, la cifra de afectados trepa a 4,8 millones de personas.

Adicionalmente, las últimas estimaciones económicas son pesimistas respecto de la mejora sostenible prometida por el gobierno.

Los jóvenes son quienes peor la pasan: entre los menores de 25 años, la tasa de desempleo aumentó el último mes 3 por ciento. Asimismo, el alto flujo de ingresos y egresos (de las nóminas de desempleados) denotan la fuerte volatilidad de su situación.

Tras la difusión de las cifras, el líder de la CGT gala, Thierry Lepaon, recordó que el compromiso de François Hollande contra el desempleo había despertado un fuerte “escepticisimo” y estimó que si en dos meses “no se invierte la curva de desempleo –a pesar de que ya se movilizó todo para que ello ocurra– la credibilidad del gobierno será puesta en duda.

El gobierno está “lejos de haber ganado la apuesta”, consideró Lepaon. “El gobierno realiza muchos anuncios pero no emprende nada estructural al respecto. Adicionalmente, sigue distribuyendo el dinero público sin ningún criterio ni control”, concluyó el líder sindical.

NO CREEN EN EL GOBIERNO

Casi un 80% de los franceses considera que el presidente socialista, Francois Hollande, perderá las elecciones de 2017 y el 76% no confía en él, según una encuesta realizada por la empresa Harris Interactive (HI).

Las razones que hicieron descender la popularidad del presidente a su nivel más bajo desde que fue electo en mayo de 2012 son las altas tasas de desempleo, la suba de impuestos y las discusiones internas en el seno del gobierno y de su partido.

Según el sondeo, el 68% de los galos no considera a Hollande competente como presidente.

Clubes de fútbol galos se declararon en huelga por el nuevo impuesto “solidario”

Los clubes franceses de primera y segunda división convocaron, por unanimidad, una huelga para el último fin de semana de noviembre en protesta por un impuesto excepcional que prevé el Gobierno sobre los salarios más altos.

El presidente de la Unión de Clubes Profesionales de Fútbol (UCPF), Jean-Pierre Louvel, que agrupa a los clubes de primera y segunda, anunció que en ese fin de semana, cuando estaba previsto celebrar la decimoquinta jornada de la liga francesa, "no habrá fútbol" en los estadios.

Éstos permanecerán abiertos para recibir a todos los aficionados y explicarles la posición de los clubes, que puede ser impopular.

Si se mantiene la huelga, sería la primera que vive el fútbol francés desde 1972.

La convocatoria de huelga se produce a una semana de que el mundo del fútbol fuera recibido por el presidente, François Hollande, artífice de ese nuevo impuesto.

"Esta medida supone la muerte del fútbol francés, nos condena a un fútbol de tercera categoría en Europa", señaló Louvel, que señaló que el mundo del fútbol "siempre ha pagado, pero ya no puede pagar más".

Como se comprometió durante la campaña electoral, Hollande puso una tasa del 75 por ciento a los salarios de más de un millón de euros, con un tope del 5 % de la facturación de las empresas.

Ese impuesto afecta a todas las sociedades, pero el mundo del fútbol considera que es particularmente dañino para ellos, ya que supone un agravio comparativo con respecto a sus competidores de otros países.

Se calcula que el nuevo impuesto les costará 44 millones de euros, 20 millones solo para el París Saint-Germain. El Mónaco, el otro club que paga salarios más altos, no debe afrontar esta nueva tasa al estar sujeto a la fiscalidad del Principado, mucho más benevolente. El Olympique de Marsella pagaría 8 millones y el Lyon y el Lille unos cinco, mientras que al Girondins de Burdeos le costaría 4 millones.

Los dirigentes del fútbol consideran que la tasa debilitaría todavía más su situación económica, muy crítica en algunos casos, como el del club Lille, al borde de la quiebra.

En total, los clubes franceses acumulan un déficit de unos 100 millones de euros desde hace tres años.

La UCPF recordó que el fútbol emplea a unas 25.000 personas y que ya paga impuestos por 700 millones de euros, a los que suman otros 130 millones como contribución a la solidaridad nacional.

Fuente: Diario BAE