Fabricar un auto en la Argentina ya sale u$s 2.000 más que en Brasil
Lo afirmó el presidente de la cámara de empresas metalúrgicas cordobesas, sector que sufre los adelantos de vacaciones y parates productivos de las automotrices.
Las preocupaciones del sector automotriz argentino parecen no encontrar freno. La industria que supo ser el pilar del modelo económico kirchnerista hoy sufre suspensiones, una baja de pedidos por parte del mercado más importante de la región y, de la mano de una creciente inflación, parece encaramarse al tope del podio de los más caro para fabricar.
Brasil no se recupera por lo que, automáticamente, la cantidad de pedidos de unidades 0 km comenzó a decrecer. Y, como si eso no fuera suficiente, las automotrices no logran revertir la pérdida de competitividad local, al punto que hoy es más caro producir un automóvil en la Argentina que en Brasil.
Así lo aseguró Emilio Etchegorry, presidente de la Cámara de Industriales y Metalúrgicos de Córdoba que, según publicó Infonegocios, dijo que “producir un auto en Córdoba cuesta u$s 2.000 más que en Brasil”.
Por su parte, Gastón Utrera, el economista que realizó el informe, sostuvo que esto se debe a que “hoy el tipo de cambio con Brasil es similar al de 1997 y si se incluyen retenciones es menor aún, y a eso hay que sumar que la presión tributaria se duplicó”.
“Si uno mira el tipo de cambio real contra Brasil hay una caída muy grande, que muestra un atraso de alrededor de 40% contra Brasil”, agregó el especialista a El Cronista.
Aunque el trabajo presentado por la entidad y realizado por el economista plantea que los empresarios entienden que un dólar competitivo sería, en promedio, de alrededor de $ 8, Utrera entiende que el problema de competitividad “no se soluciona devaluando” y consideró necesaria la posibilidad de aplicar otras medidas como bajar las retenciones industriales.
Pero los costos altos no es una novedad en el sector. Durante el salón del Automóvil de Buenos Aires, que se realizó del 20 al 30 de junio de este año, los encargados regionales de las marcas que tienen plantas en el país coincidieron en que la Argentina estaba cada vez más cara para poder competir en los mercados externos. Según explicó un hombre de la industria, además del conflicto coyuntural que existe hoy, el problema que se genera es que “mientras las plantas sigan perdiendo competitividad frente a otras de la región les será mucho más difícil acceder a nuevos proyectos, y una fábrica sin proyectos tiene poco futuro”.
El punto de la competitividad es crucial para la industria y un ejemplo de eso es lo que realizó la japonesa Toyota. La automotriz anunció hace algunas semanas la inversión más importante para la industria con un desembolso de 800 millones de dólares.
A la salida del encuentro con la presidente Cristina Kirchner, en donde se explicó de qué manera se iba a realizar el desembolso, Daniel Herrero, presidente de la marca en la Argentina, contó a este diario que para poder llevar adelante este proyecto “necesitamos ser competitivos, es por eso que también firmamos un acuerdo con el sindicato para trabajar en conjunto y disminuir el ausentismo”. Un punto que se reduce en este ítem es también un punto que se mejora en costos internos.
Menor producción, rentabilidad y problema con las DJAI
La encuesta presentada por la cámara asegura que en el segundo cuatrimestre de 2013 “continuó empeorando la producción metalúrgica” en Córdoba. “El 49% de las empresas tuvo menor producción que un año atrás”. De todas formas, estos números son mejores que los que mostraba el segmento en el segundo cuatrimestre de 2012 cuando el mismo trabajo reflejaba que el 69% de las empresas exhibía una caída. Pero esta merma en la producción también tuvo su correlato en el empleo. “El 32% de las empresas tuvo una menor cantidad de empleados que hace un año atrás”, asegura el Observatorio de la Actividad económica metalúrgica de Córdoba. La suba de los costos y la presión fiscal incidió en la rentabilidad de las compañías ya que el 68% de las organizaciones metalúrgicas de la provincia mediterránea mostró una baja en la rentabilidad frente a igual período del 2012.
Como era de suponer, y como le sucedió a la mayoría de las empresas que operan en el país, el 44,3% de las compañías metalúrgicas cordobeses tuvieron problemas con las declaraciones juradas anticipadas de importación (DJAI).
Según el trabajo presentado ayer, este fue el nivel más alto desde que se impuso esta norma.
Fuente: elcronista.com

