Los empresarios del acero reclamaron intervención oficial para que no se destruya empleo

Ante la sorprendente decisión del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, la Cámara Argentina del Acero manifestó ayer "la fuerte preocupación de la siderurgia argentina" respecto de la posibilidad de aumentar los aranceles a las exportaciones de acero, en tanto que desde la firma Aluar también cuestionaron el cambio en las reglas comerciales.

Ante esta situación, la entidad que nuclea al Grupo Techint y Acindar -las dos compañías que exportan acero a los Estados Unidos- solicitó al Gobierno que "arbitre los medios necesarios para revertir la medida anunciada, la cual perjudicaría la producción siderúrgica argentina y al empleo local". En mayo de 2018, Trump había otorgado un cupo de exportaciones de 180.000 toneladas anuales de productos de acero argentino, principalmente productos tubulares de gran valor agregado.

De acuerdo con la Cámara Argentina del Acero, la siderurgia viene cumpliendo el cupo acordado, de acuerdo a las condiciones establecidas. En una crítica indirecta a la administración actual, la entidad reseñó que "las exportaciones siderúrgicas de alto valor agregado ya se encuentran afectadas por la reducción de los reintegros de exportación (del 6% al 4%) desde agosto de 2018, y por la imposición de retenciones a los bienes industriales (3 pesos por dólar exportado) desde septiembre de 2018.

Asimismo, fuentes de Aluar, la principal empresa productora y exportadora de aluminio en la Argentina, afirmaron a BAE Negocios que el retorno posible de aranceles "estaba siendo evaluado dentro de los escenarios", al tiempo que criticaron las políticas económicas del Gobierno por "no favorecer la competitividad en los últimos tiempos, lo cual deja un horizonte de inestabilidad e incertidumbre".

Este anuncio, sumado al freno de la actividad en Vaca Muerta y a la caída general en el nivel de actividad industrial del mercado interno, "ponen en riesgo los niveles actuales de empleo siderúrgico de calidad y de alto nivel de capacitación, y disminuye la fuerte generación de divisas que el sector aporta", agregó la cámara del acero. La medida de Estados Unidos pone en evidencia la falta de éxitos y de utilidad en el rol de la Argentina y Brasil, que como aliados estratégicos en la lucha contra la sobrecapacidad de producción de acero global, ayer se quedaron con las "manos vacías".

En virtud de este anuncio, la Cámara solicitó que la problemática sea abordada en conjunto por los gobiernos de Brasil y Argentina en la Cumbre de presidentes del Mercosur el próximo jueves, dado que la decisión impactaría de manera directa en los dos mayores productores de acero del Mercosur. En el marco del Council of the Americas, diversos empresarios expresaron su sorpresa e incertidumbre por el ataque de la administración Trump, y ayer no se sabía a ciencia cierta si es una jugada para condicionar al próximo gobierno o simplemente amenazar para luego retroceder, como ya lo hace el mandatario.

Al momento de defender la postura nacional el año pasado, el Gobierno había argumentado que sus importaciones representan sólo el 0,6% de las totales estadounidenses y entre los países de origen de las importaciones de acero ocupa el puesto 26.

Fuente: Diario BAE