Argentina cuestiona la utilidad de la Junta Interamericana de Defensa

El gobierno consideró que la JID es “anacrónica y no tiene utilidad en estos tiempos”. En 2009 la presidenta decidió no renovar su representación en el organismo. También prepara el retiro del Inter American Defense College.

Tal como informó en exclusiva Tiempo Argentino en su edición de ayer, la Argentina rechazó un proyecto de la Junta Interamericana de Defensa (JID) –organismo que agrupa a las FF AA de todo el hemisferio y que depende de la OEA–para que los militares del continente intervengan ante casos de desastres naturales o catástrofes humanitarias. La objeción del gobierno que encabeza Cristina Fernández fue presentada en marzo ante la Comisión de Seguridad Hemisférica reunida en Washington. La impugnación, según pudo saber Tiempo, va mucho más allá del Plan para Mejorar la Orientación y Asesoría de la JID en casos de Desastres, tal el nombre del proyecto en discusión. En la posición oficial de la Argentina se cuestiona incluso la propia utilidad de la Junta Interamericana de Defensa, un foro militar que en la práctica funciona como una internacional castrense bajo la conducción de EE UU.

“La JID es anacrónica y no tiene ninguna utilidad en estos tiempos. Es una instancia supranacional que termina conformando una burocracia militar, con sus propios intereses y canales comunicantes, de los que muchas veces los gobiernos democráticos ni siquiera llegan a enterarse. Ofrecen cursos pagos para los militares de todo el continente y entonces hacen intercambio doctrinario. Así te meten temas y nuevas doctrinas por la ventana, que no responden ni al ideario ni a las necesidades de los poderes civiles legítimos”, argumentó ante este diario un funcionario del ministerio de Defensa. Esta posición oficial de la Argentina explica por qué la Casa Rosada, en 2009, decidió no renovar su representación institucional en la JID: el último representante fue Julián Licastro, militar retirado de extracción peronista.

Y el retiro progresivo de la JID será sólo un primer paso. La Argentina también está preparando un alejamiento definitivo del Colegio Interamericano de Defensa, o Inter-American Defense College según su nombre en inglés, un centro de formación militar de posgrado para oficiales de alta graduación de todo el hemisferio. Esa institución, sobre la que también tiene influencia el Pentágono, está ubicada en la 210B Street SW Bldg 52 Fort McNair, Washington. Su director es el contralmirante Jeffrey Lemmons, de la Armada estadounidense. El rechazo argentino al proyecto de la JID para coordinar una respuesta militar conjunta ante desastres naturales fue presentado el 22 de marzo en la última reunión de la Comisión de Seguridad Hemisférica de la OEA.

La presentación del documento oficial de la Argentina, en la que incluso se pone en duda la “utilidad” y la “adecuación a los nuevos tiempos” tanto de la JID como del Colegio Interamericano de Defensa, estuvo a cargo de Pablo Tettamanti, director de Organismos Internacionales de la Cancillería. Ayer, por error, Tiempo informó que el texto había sido presentado ante la Comisión de Seguridad Hemisférica por Diego Tettamanti, subsecretario de Política Latinoamericana. Aparte de funcionarios del ministerio de Relaciones Exteriores, Pablo y Diego Tettamanti son hermanos.

El gobierno argentino va a seguir promoviendo un fuerte debate regional sobre la necesidad de producir reformas en los organismos de defensa hemisféricos heredados de la Guerra Fría: la JID y el Colegio Interamericano de Defensa son los ejemplos más emblemáticos. El primer paso fue dado en la última conferencia de ministros de Defensa, realizada en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, en noviembre de 2010. En la declaración final de esa cumbre, a propuesta de la Argentina, se aprobó en el artículo 6 recomendar a la OEA que convoque a una conferencia ad-hoc con un fin específico: discutir, a los fines de hacer cambios, “la misión y las funciones” de la JID y el Colegio Interamericano de Defensa. La diplomacia argentina ya tiene fechas para seguir impulsando las reformas. La primera prueba será en Montevideo, el 16 y 17 de abril, donde se realizará la reunión preparatoria de la próxima cumbre de ministros de Defensa de las Américas. El debate seguirá en Washington el 26 y 27 de abril: allí volverá a reunirse la Comisión de Seguridad Hemisférica de la OEA.

La clave

ACLARACIÓN. Ayer, por error, Tiempo informó que el texto había sido presentado ante la Comisión de Seguridad Hemisférica por Diego Tettamanti, subsecretario de Política Latinoamericana. En rigor estuvo a cargo de Pablo Tettamanti, director de Organismos Internacionales de la Cancillería.

Fuente: Tiempo Argentino