Cada vez es más difícil y más caro estacionar en el microcentro

El aumento en las tarifas no se detiene: desde julio de 2005 hasta la actualidad, las cocheras fijas, móviles y por hora aumentaron más del 100% en la ciudad, según las asociaciones de consumidores, que además denuncian que no hay control sobre los precios que fijan los propietarios de los garajes.

Dejar una hora el auto en una cochera de Corrientes al 400, por ejemplo, cuesta hoy $ 7,20 la hora (una camioneta, $ 10,50), cuando hace dos años la tarifa era de $ 3,60. En el microcentro, la estadía de 12 horas cuesta entre 25 y 32 pesos; la estadía para una camioneta, 52, y el alquiler mensual, entre 350 y 450.

Aquellas personas que eluden las cocheras y encuentran lugar en la Costanera terminan en el reino de los “cuidacoches”, que cobran entre 8 y 10 pesos por auto estacionado entre las 10 y las 18.

La escasez de cocheras no es sólo un problema del microcentro: hay situaciones críticas en Recoleta, Palermo, Caballito, Belgrano y Núñez, donde por un lugar se paga hasta 350 pesos por mes. En esos barrios, las calles están abarrotadas de vehículos estacionados contra ambos cordones, por lo que se hace muy difícil conseguir donde dejar el auto. En eso, el centro y la periferia coinciden...

Los dueños de las cocheras argumentan que los aumentos tienen su correlato en el incremento acumulado de la luz, los sueldos y los seguros de los últimos dos años. Por eso, no descartan que en los próximos meses se concreten nuevos aumentos.

"Hay una realidad: desde 2001 hasta el año pasado hubo importantes aumentos en el país. Por ejemplo, el costo de la electricidad se incrementó un 116 por ciento; los sueldos, un 200%, y el precio de los vehículos, un 145%. Por eso las tarifas han tenido actualizaciones de acuerdo con la suba general. Cuando una economía crece, suceden estas cosas", explicó a LA NACION Eduardo Sánchez, presidente de la Cámara de Garajes y Estacionamientos de la Argentina (AGES).

Consultado Sánchez sobre si habrá incrementos en los próximos meses, sostuvo: "Si aumenta el ABL en la Capital, seguramente repercutirá en las tarifas de los garajes y playas de estacionamiento". Y cuando se le preguntó quién controla las tarifas que aplican, respondió: "La misma gente se encarga de eso".

Luego se encargó de resaltar que desde 2004 hasta hoy cerraron 702 estacionamientos en la ciudad, tentados sus dueños por los mejores dividendos de las inversiones inmobiliarias.

Mucha demanda

Según el gobierno porteño, sólo en el macrocentro y microcentro transitan 500.000 vehículos por semana, en días hábiles. Rápidamente ocupados desde primera hora de la mañana los espacios de estacionamiento libre o medido, conseguir una cochera fija por la zona es una misión casi imposible, al igual que en algunos otros lugares de la ciudad.

LA NACION recorrió varios barrios porteños y comprobó el déficit de cocheras en Recoleta, Palermo, Caballito, Belgrano, Núñez y Puerto Madero, entre otros. Los días de semana, esta última zona se puebla de vehículos sobre la Costanera, en una zona custodiada por "franelitas" que cobran entre 8 y 10 pesos por auto.

"La tarifa que te cobran en las cocheras es una vergüenza, pero no hay otra opción. Trabajo con el auto y tengo que venir al microcentro todos los días. Los dueños de las cocheras hacen lo que quieren", se quejó Martín Rodríguez, un empleado.

Sandra González, presidenta de la Asociación de Defensa de los Consumidores y Usuarios de la Argentina (Adecua), sostuvo que el sector no está regulado y que faltan controles.

"Me parece que frente a la escasez de cocheras en la ciudad, los propietarios se aprovechan de la situación. No hubo grandes aumentos en el mantenimiento de las cocheras ni tampoco se les aumenta cada tres meses el sueldo a los empleados. Sin embargo, cada 90 días suben las tarifas y no pasa nada. Tampoco cumplen con la ley de cobrar por fracción de 10 minutos", aseguró a LA NACION Sandra González.

En la Capital, con un parque automotor estable de 1.700.000 vehículos, hay 2480 garajes y 750 playas de estacionamiento. Los ajustes, según los dueños de los garajes, tienen relación directa con la gran demanda de cocheras fijas y la escasez que caracteriza a la ciudad en cuanto a la oferta para dejar vehículos a resguardo, todo eso en función del enorme caudal de rodados que circulan a diario.

Las cocheras privadas, en los edificios, cuestan entre 190 y 350 pesos.

La presidenta de Adecua también explicó que la asociación canaliza muchos reclamos de usuarios molestos por los continuos aumentos en las tarifas. "También hay muchas quejas de los porteños, porque los garajes están sobrecargados de vehículos. Hay innumerables reclamos de los usuarios, pero mucho no podemos hacer frente un sector que no tiene ningún tipo de regulación", indicó González.

Es tanta la demanda de lugar de estacionamiento en la Capital que, incluso, en las zonas donde está permitido hacerlo en la calle los operarios o empleados que hacen trabajos a domicilio incluyen en los honorarios el costo de las horas que deberían dejar su vehículo en una cochera.

El diputado macrista Daniel Amoroso, integrante de la Comisión de Defensa de Consumidores y Usuarios de la Legislatura porteña, dijo a LA NACION: "La ganancia de los dueños de los garajes de la Capital no puede ser abusiva, como ocurre en la actualidad, incluso por encima del índice de inflación oficial. Habría que analizar la posibilidad de instrumentar un tope para que las tarifas no suban de manera indiscriminada, como se hizo en Rosario".

Amoroso propuso: "Habría que plantear la posibilidad de otorgarles algún incentivo fiscal a los propietarios de los garajes que mantengan los precios. Eso sí, a largo plazo es necesario construir playas de estacionamiento alejadas del centro para que la gente deje los vehículos allí y el tránsito no se comprometa tanto". (LA NACIÓN)