PyMEs

Santa Fe: Sólo el 16% del crédito bancario tiene como destino a la industria manufacturera

Tras la caída de la convertibilidad, una serie de políticas posibilitaron el crecimiento de las industrias en todo el país. Más establecimientos, mayor empleo, crecimiento del nivel de exportaciones y aportes al mercado interno, reflejan ese proceso virtuoso.

Frente a una serie de complejas problemáticas del sector industrial, el crédito aparece como una referencia ineludible. La mayor parte de las líneas de créditos existentes para la industria son en la actualidad para capital fijo, como maquinaria e instalaciones, pero prácticamente no existe el crédito para el denominado “capital variable o de trabajo”.

La Unión Industrial de Santa Fe, sostiene que “se ha progresado mucho en financiamiento para capital fijo, sobre todo desde 2003. Hoy contamos con diversos instrumentos: FONTAR, SEPyME, FONAPyME,CFI los créditos del Bicentenario, instrumentos que permiten a los industriales proyectar en el largo plazo diversas estrategias de crecimiento, a partir de la compra de bienes de capital, maquinaria, nuevas infraestructura e instalaciones. Son acciones positivas, que ponderamos. Pero no puede perderse de vista un elemento crucial en la vida de los industriales. No se puede planificar a largo plazo si no resolvemos las urgencias diarias, como el pago de salarios la cancelación de deudas con proveedores, el pago de obligaciones impositivas, la compra de materia prima. Para ello las PyMES necesitan contar diariamente con un flujo de caja constante, la llamada liquidez. Esta es una cuestión central en la vida de una industria, y para ello se requiere precisamente de créditos que apunten en esa dirección. Financiamiento para el capital de trabajo”.

Desde la institución fabril, agregan que “por estos días, una PyME se financia día a día recurriendo al llamado descubierto, pagando intereses que oscilan entre 25/30% anual; venta de valores y créditos de proveedores. Es una realidad. Esto es así porque no existen, ni en la banca privada ni en el sector público líneas de crédito para el capital de trabajo que permitan reemplazar estos mecanismos, limitados y muy costosos, que tienen generalmente un plazo máximo de cancelación de seis meses”.

En el mundo, esta la resolución de esta problemática forma parte del menú de políticas de financiamiento industrial. Se puede citar en caso de Alemania, un país altamente industrializado que cuenta con instrumentos de financiamiento orientados al capital variable de las empresas. Brasil, a través del BNDES, también financia el capital de trabajo de las PyMES hasta el total de la facturación de las firmas solicitantes.

Las PyMES argentinas tienen mano de obra intensiva, generando cerca del 70% de los empleos industriales. En este sector manufacturero, la incidencia de créditos para capital fijo es menor. Dicho de otro modo: el crédito para capital de trabajo es el financiamiento más importante para las pequeñas y medianas empresas.

“Como industriales, queremos seguir aportando al crecimiento del país, por eso aspiramos a una banca de desarrollo u otro mecanismo de financiamiento que comience a atacar el déficit existente en esta materia. Tanto el Estado nacional como la provincia de Santa Fe deben elaborar y sostener políticas que incluyan los créditos para el capital variable de las industrias, trabajando conjuntamente con el sector. Estamos dispuestos, siempre, a trabajar con el Estado para afrontar el tema. Una mejoría en ese sentido permitiría una mayor la productividad industrial al ahorrar costos crediticios extremadamente onerosos, que en muchos casos ponen en jaque la supervivencia misma de las PyMES, vitales para la continuidad del crecimiento virtuoso de la actividad productiva, sin dudas”, sostiene finalmente la UISF.

En Santa Fe, sólo el 16% del crédito va a industrias

Sólo el 16% del crédito bancario en la provincia se orienta a la industria, según un estudio de la FISFE. De acuerdo a datos del Banco Central del total de préstamos otorgados en Santa Fe solo el 16,6% (es decir 3.588 millones de pesos) tiene como destino a la Industria Manufacturera. El 25,7% de los préstamos se direcciona a personas físicas en relación de dependencia laboral (5.565 millones), el 24,2% a producción primaria (5.251 millones); 19,7% a servicios (4.257 millones); 9,9% a comercios (2.141 millones) y el 1,6% al sector de la construcción (349 millones). Del cotejo de la distribución del préstamo según actividad económica observado en la provincia de Santa Fe, se observa un fuerte direccionamiento hacia la producción primaria y al comercio

Fuente: El Santafesino