INTERNACIONAL
Afectada por la crisis, la Santa Sede cierra el año con un déficit de 19 millones de dólares
A pesar de que el Vaticano es el Estado y la economía más pequeña del mundo (sólo tiene 5.154.2 m² y ochocientos habitantes), tiene un complejo entramado financiero que establece grandes diferencias entre Ciudad del Vaticano y la Santa Sede. Así la Santa Sede, que representa al gobierno del Vaticano y es la firmante de todos los contratos, es el órgano jurídico, político y financiero que rige los destinos de la Ciudad del Vaticano, el área física donde la Santa Sede reside.
Los ingresos más importantes de la Santa Sede se dan a través del Óbolo de San Pedro, un término del siglo VIII que se usa para definir las donaciones que se reciben de los católicos de todo el mundo, y que son administradas por el Instituto para la Obra Religiosa (IOR), o Banco del Vaticano, el cual tiene cerca de 33.400 cuentas y u$s8.000 millones en activos. El IOR hace inversiones muy conservadores, generamente acciones de industrias italianas y de compañías de Wall Street (aunque, por norma, nunca pueden tener mas del 6%) y bonos del Tesoro de los EE.UU. y de la UE. La Santa Sede también tiene inversiones en bienes raíces en todo el mundo, producto de su atávica posesión de tierras e iglesias. El IOR no realiza inversiones en empresas que van contra los valores religiosos, como las compañías farmacéuticas que fabrican anticonceptivos.
En la actualidad la Santa Sede está en déficit. De acuerdo con datos de Bloomberg, habría tenido un déficit de u$s 19 millones en 2011. El Estado de la Ciudad del Vaticano puede emitir monedas en euros por un valor nominal máximo anual de un millón a través del Banco de Italia, y desde 2004, ha emitido monedas conmemorativas de 2 euros, que se venden por menos de €100 euros.
A diferencia de la contabilidad del IOR, controlado por la Santa Sede, los ingresos de la Ciudad del Vaticano se basan en el turismo religioso, en su mayoría producto de lo pagado por los visitantes por entradas a museos, visitas guiadas, sellos postales, monedas y venta de publicaciones, y merchandising religioso en general. De acuerdo con datos del mercado, durante el año pasado la Ciudad del Vaticano habría recibido u$s27 millones después de que cinco millones de visitantes recorrieron la Catedral de San Pedro y los museos vaticanos.
Fuente: Diario BAE

