Afirman que en Paraguay los grandes productores evaden el 90 por ciento del IVA

Las estadísticas del Ministerio de Hacienda dan cuenta que el año pasado los grandes productores agropecuarios apenas ingresaron al fisco el 10,3% de la suma ingresada en 2008, lo que hace deducir que más del 90% del IVA compra está siendo evadido por los grandes empresarios dedicados a la actividad agropecuaria.

Efectivamente, en el año 2008, el sector agropecuario contribuyó con el IVA, por compras, a la recaudación fiscal en la suma de 272.776 millones de guaraníes, mientras que el año pasado los pagos realizados por el mismo concepto a Hacienda solamente fueron de 28.344 millones.

Sin embargo, paradójicamente, no se conoce ninguna sanción importante a los evasores del IVA que por cierto es uno de los más bajos de la región. En Brasil la tasa es del 25%, en Argentina el 23% y Uruguay el 22%.

Los altos niveles de evasión del IVA en el campo se dan precisamente porque este es uno de los sectores que mayores dificultades presenta a la hora de controlar sus niveles de contribución fiscal a un aparato fiscalizador de por sí sumamente débil y corrupto como el del Ministerio de Hacienda.

Las medidas tomadas por el mencionado Ministerio de reformar el IVA y el Imagro en Iragro no tendrán el resultado esperado de aumentar la recaudación en u$s 320 millones, ya que es prácticamente imposible controlar a 290.000 productores, en un país que no cuenta siquiera con catastro. Hacienda no sabe quién tiene qué cantidad de tierras, y mucho menos está en condiciones de saber cuánto debe tributar cada productor en concepto de impuesto a la renta, por lo que el pago de los impuestos queda a voluntad del productor. El sector agropecuario participa del 28% del PBI pero solamente contribuye con alrededor del 2% de la recaudación fiscal. Para mantener sus privilegios fiscales, los grandes evasores, empresarios de la soja y la ganadería, iniciaron una campaña afirmando que el déficit fiscal se debe al despilfarro del Estado y no a los bajos niveles de contribución fiscal reflejado en una presión tributaria de apenas el 12,3%, uno de los más bajos del mundo.

Fuente: elcronista.com