ECONOMÍA

Afirman que los anuncios del Gobierno favorecerán a sectores estratégicos de la economía real

Las medidas que anunció el Gobierno para canalizar ahorros en dólares recibieron el respaldo de economistas y de sectores productivos que resultarán beneficiados por la dinamización de sus mercados como el inmobiliario, la construcción y la energía.

En líneas generales, la repercusión de los proyectos que ya están en el Congreso para su debate, permitieron destacar que tanto el Bono Argentino de Ahorro para el Desarrollo Económico (BAADE) como el Certificado de Inversión (CEDIN), apuntan a encauzar hacia la producción, los dólares no declarados que los argentinos mantienen tanto dentro como fuera del país.

El secretario de Política Económica, Axel Kicillof, aseguró que con las nuevas herramientas para canalizar ahorros en dólares anunciadas ayer "se dinamizarán el mercado inmobiliario y la construcción" y "permitirán más inversiones en el sector energético".

"Lo virtuoso de esta propuesta es que los fondos que ingresarán al país entrarán al circuito legal, productivo y de desarrollo", subrayó Kicillof al resaltar que "no se premia a los evasores" con estas medidas, ya que explicó que los bonos "no se podrán convertir en ahorro o atesoramiento, sino que irán a instrumentos vinculados con el desarrollo productivo".

Al respecto, el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, destacó que "son dos decisiones que van a permitir, en un momento de dificultades económicas en el mundo, a la Argentina nuevamente accionar políticas contracíclicas para seguir reactivando este círculo virtuoso".

En particular, dijo que las herramientas anunciadas ayer "van a permitir dinamizar el sector inmobiliario y energético, con una mayor cantidad de ocupación en ese sector".

Desde la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA), uno de los sectores que podrán experimentar una dinamización de su actividad mediante el CEDIN, manifestó su "agrado" de que el Gobierno "idee proyectos y medidas tendientes a reimpulsar el mercado inmobiliario".

Roberto Arévalo, presidente de la entidad, advirtió que "tratándose éste de un proyecto legislativo, que deberá transitar los caminos propios del Congreso de la Nación, aún es temprano para realizar estimaciones objetivas o juicios de valor sobre el asunto", informó la cámara presidida por Roberto Arévalo.

"Como lo venimos planteando desde tiempo atrás, solicitamos reglas claras y seguridad jurídica para lograr revertir la actual situación que atraviesa nuestro sector y la sociedad en su conjunto", dijo el titular de la CIA.

Durante la jornada, distintos economistas también aportaron su parecer respecto a los alcances y beneficios de los dos instrumentos financieros anunciados ayer por el ministro, Hernán Lorenzino, para apuntalar a dos sectores clave que hoy atraviesan una situación particular, que son la construcción y la energía.

El economista Agustín D`Attellis, de la agrupación La GraN MaKro, afirmó hoy que el nuevo certificado inmobiliario impulsado por el gobierno nacional y el lanzamiento de un bono para financiar inversiones energéticas "no tienen relación con ninguna situación de atraso cambiario, como desde algunos sectores se quiere instalar".

Para entender las medidas gubernamentales, añadió el economista, "hay que considerar que la Argentina es uno de los países con mayor volumen de ahorro en dólares de parte de residentes, fuera del sistema formal", de modo que el Cedin y el Bade "apuntan a capturar parte de ese stock de divisas", sostuvo.

El economista Benjamín Navarro, del Colectivo Economía del Bicentenario, afirmó que el clima de confianza para el éxito de los dos nuevos instrumentos financieros en dólares está dado por el superávit externo y los reducidos vencimientos de deuda existentes.

"Si uno mira los indicadores macro uno debería estar tranquilo: por un lado hay un superávit comercial que permite que año a año ingresan más dólares de los que egresan, por el otro las cancelaciones de deuda para este año son muy pocas y bajas", explicó el economista sobre el atractivo de los nuevos instrumentos financiero.

Para Navarro, el termómetro del dólar históricamente en la Argentina fue el déficit comercial y los altos vencimientos. Hoy nada de eso está pasando, así que si el inversor analiza estos indicadores tiene que estar tranquilo".

Desde el mismo espacio de pensamiento, el politólogo Arturo Trinelli evaluó que las medidas "tendrán impacto directo en la actividad económica real" por su influencia en el empleo y el consumo y por los distintos encadenamientos productivos de sectores estratégicos, como lo son la infraestructura y los hidrocarburos.

Trinelli señaló que se busca "apuntalar a un sector intensivo en mano de obra, la construcción, que como consecuencia de estar dolarizado en la comercialización, aunque no en los costos, había sufrido una parálisis importante en el primer trimestre".

Fuente: Télam