POLÍTICA ECONÓMICA
Argentina avanza en la negociación con el Club de París por la deuda
El gobierno tiene la decisión política de cerrar todos los conflictos externos que mantiene por deuda impaga y en el escenario vuelve a asomar el Club de París. El foro de países con el que se mantienen obligaciones por unos 6000 millones de dólares más intereses, retomó el diálogo con Argentina luego de varios intentos fallidos y, según dieron a conocer ayer fuentes oficiales a través de la agencia de noticias AFP, "las negociaciones están avanzadas y en el buen camino para llegar a un acuerdo".
Una vez concretado el pago a cinco empresas con fallos favorables en tribunales internacionales (CIADI y Naciones Unidas), quedan pendientes tres patas que ayudarían a cerrar totalmente ese tipo de conflicto en el frente externo. Una calificada fuente del gobierno nacional le señaló a Tiempo Argentino que la intención es completar el escenario con un acuerdo con los holdouts, la concreción de este nuevo plan para pagarle al Club de París y el establecimiento del nuevo Índice de Precios al Consumidor nacional a partir del visto bueno del Fondo Monetario Internacional (FMI).
En esa línea, la agencia francesa de noticias que disparó el tema en la Web apuntó que una fuente oficial sostuvo que "hay una decisión política del gobierno de resolver el frente externo que venía abierto en varios planos" y que en particular con el grupo de países acreedores se ve "una voluntad de acercamiento de ambas partes".
"De momento no hay una definición sobre el ’cómo’ ni sobre el ’cuánto’, pero pasamos de un escenario que no nos hablábamos, a establecer un marco de diálogo", afirmó la misma fuente citada en la nota.
Fuentes del Ministerio de Economía prefirieron no hacer comentarios sobre el tema al ser consultadas por este diario, pero tampoco desmintieron ni rechazaron los textuales ni la información dada por el declarante anónimo.
Por su parte, otra persona muy cercana al tema le indicó a Tiempo que si bien lo central está en "la negociación política que actualmente llevan adelante las más altas autoridades del país", ya existe un trabajo técnico en marcha para definir las cuestiones de forma de pago y plazo. Frente a esa certeza, apuntó, "no es descabellado pensar en que existen posibilidades de llegar a un acuerdo para concretar el pago de lo adeudado".
Si se suma el capital original más los intereses, la cifra total de la deuda con el Club llegaría a unos 9000 millones de dólares. Con lo abultado de esta cifra en vista, es entendible que el tema haya estado presente en varios de los encuentros que mantuvieron los países acreedores en el presente año.
Por su parte, la mesa con los holdouts busca alcanzar un acuerdo extrajudicial. Los plazos en los tribunales estadounidenses se estiraron, pero lo que indican quienes intervienen en el diálogo es que todos empiezan a ponerse de acuerdo en que un probable cierre negativo por parte de la Corte Suprema norteamericana no le conviene a nadie.
Las negociaciones que se llevan adelante tiene al menos 180 días de indefinición judicial por delante y son varias al mismo tiempo. Igual todas parecen tener el mismo objetivo: que se normalice el 100% de la deuda en default y que no quede ningún holdout ni ningún minorista afuera. También toma fuerza desde diferentes costados que el acuerdo final generaría una nueva emisión de deuda con bonos destinados exlusivamente al sector energético.
En tanto, si bien la relación con el FMI ya no se basa en una deuda impaga, recobrar la confianza para las estadísticas oficiales es otra de las aristas importantes para la normalización de la posición argentina en el terreno internacional. Los bonos vivirían un mejor pasar, sobre todo aquellos atados al CER (nivel de precios internos) como al crecimiento anual del Producto Bruto Interno (PBI).
El organismo internacional tratará la cuestión en su Junta Directiva del próximo 13 de noviembre, y tras esto dará su opinión sobre los informes que presentó el gobierno nacional el 29 de septiembre.
Esa fecha límite se estableció luego de la moción de censura que realizó el organismo en febrero ante los cuestionamientos a las estadísticas. Aunque en un principio Argentina rechazó la medida, luego estableció un trabajo técnico conjunto.
Fuente: Tiempo Argentino

