INTERNACIONAL

Argentina busca apoyo en la ONU para acordar con el Club de París

El Gobierno espera tener antes de fin de año un avance en las negociaciones con el Club de París, que retomó el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, tras haber cerrado el acuerdo con el Ciadi. Esta semana, en un foro de las Naciones Unidas, una delegación de Economía buscará respaldos de representantes de ese organismo.

Poco a poco, el Ejecutivo empezará a disminuir el nivel de desendeudamiento en dólares. Previo a eso, sabe que debe solucionar conflictos en el frente externo. La estrategia que maneja el equipo económico es descansar en los mercados, como empezó a suceder en 2010 cuando la reapertura del canje de deuda dio una señal positiva, pero que no se extendió en los años siguientes.

Los tres pasos más importantes para el Gobierno en el frente externo son tres. Por un lado, el arreglo con el Ciadi, cuya primera parte incluyó una cancelación de deuda por u$s500 millones a principios de octubre. Segundo, la cancelación de la deuda con el Club de París, negociación que desde el Ejecutivo admitieron que “viene bien”. Por último, el litigio con los fondos buitre, cuyo juicio se encuentra en la etapa final (la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos debe comunicar si analizará el caso) y que podría tener un final alternativo si la Argentina acepta negociar con los holdouts por fuera de la Justicia y con los bonistas reestructurados como intermediarios.

En Economía piensan que, de esta manera, la Argentina podría volver a financiarse en los mercados externos y retomar lo que denominan dentro del Gobierno como el camino del “círculo virtuoso”.

Los beneficios que tendría el país en el caso de normalizar estos conflictos serían, principalmente, poder acceder a los mercados (no sólo a nivel nacional sino también provincial y con más facilidad para las empresas) y obtener una reducción en la tasa libre de riesgo por un aumento en las calificaciones que se le otorgan al país. Además, en el Gobierno estiman que se ampliaría el abanico de preferencias comerciales con los países del Primer Mundo, principalmente con Estados Unidos, que suspendió estas distinciones por los litigios que la Argentina aún no resolvió.

Las últimas semanas de este año serán clave en la solución de los conflictos externos. Hoy, por ejemplo, comenzará en Ginebra la IX Conferencia Internacional sobre Administración de Deuda Soberana, organizada por la Comisión de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (Unctad), en la que participará una comitiva argentina encabezada por el subsecretario de Asuntos Legales del Ministerio de Economía, Matías Isasa, uno de los funcionarios que lleva adelante el juicio de los fondos buitre dentro del equipo del titular del Palacio de Hacienda, Hernán Lorenzino.

La comitiva aprovechará el encuentro para tantear respaldos de los representantes de los países que integran el Club de París que acerquen a un desenlace favorable con el organismo.

En el foro, que se desarrollará entre hoy y el viernes en el Palacio de las Naciones y al que estaba previsto que viaje Lorenzino, pero que por cuestiones de agenda lo reemplazó su colaborador, establece un espacio en el que se debaten las implicancias del financiamiento internacional de los países y las “responsabilidades” entre deudores y acreedores.

El miércoles la Argentina tendrá una importante prueba con otro organismo que depende de las Naciones Unidas: el FMI, que decidirá a partir del miércoles si perdona al país por la “moción de censura” aplicada en febrero por la metodología aplicada por el Indec en las estadísticas de variación de precios.

Bonistas que no ingresaron en el canje en el 2005 ya perdieron hasta un 29% El pasado 11 de septiembre, la Argentina reabrió la posibilidad de que aquellos bonistas que en su momento no aceptaron la propuesta local ahora pueden hacerlo con las mismas condiciones que la de 2010. El no haberlo hecho anteriormente le significará pérdidas en el orden del 29%, consignó la consultora Econométrica.

El informe señala a la vez que para quienes ingresaron en el canje hace tres años las quitas se reducen a un total de 13%, dado que cobró los últimos dos pagos del Bono PBI, que sumaron u$s10,7 en efectivo.

Los que acordaron en el 2005 cobraron intereses en efectivo más los pagos del cupón PBI hasta la fecha, pero al canje actual, de esos pagos cobrará sólo la mitad y en un bono con vencimiento al 2017. Esta notable diferencia genera caídas para quien demora la entrada al canje fácil de cuantificar, argumentó el análisis.

Por los intereses en efectivo que pagó el Bono descuento, ya tiene u$s19,9 en efectivo si lo hizo siete años atrás, mientras que a la fecha actual tendrá un nuevo bono que si lo vende hoy en el mercado se hará de u$s16 en efectivo. Ello implica dejar de ganar u$s3,9. La diferencia entre ambos es del 24 por ciento.

Econométrica advierte que la mayor pérdida por demorar la entrada en el canje resulta de no resarcir los pagos pasados del Bono PBI. Desde la fecha de emisión a la actualidad, éstos ya erogaron pagos por un monto equivalente a u$s18 cada 100 de capital en default, que para quien entró en el canje 2005 ya los tiene en el bolsillo, mientras que para los que ingresan en el canje 2013 no dispondrán de ningún resarcimiento por ello.

Por último, los activos al 2005 llegan a los u$s76,1, la mitad en liquidez y la otra mitad en activos financieros, mientras que si se entra en el canje hoy dispondrá de u$s54,2 a valor de mercado, todo en nuevos bonos del Gobierno.

Fuente: Diario BAE