Argentina rechaza que países del Mercosur negocien por separado tratados de libre comercio con la Unión Europea

El canciller Héctor Timerman ratificó que la Argentina y los países del Mercosur esperan que la Unión Europea presente su propuesta para avanzar en negociaciones interbloques y rechazó que puedan darse acuerdos por separado, aunque Brasil exigió que la política comercial del bloque sea "más pragmática".

Aunque la intención entre las naciones que integran el Mercosur es negociar con el bloque el comercio con la Unión Europea, los gobiernos de Brasil y Uruguay reclamaron que haya mayor dinámica en la integración comercial. Timerman recordó que el Mercosur terminó recientemente de elaborar su propuesta de negociación para un tratado comercial con el "Viejo Continente" y negó que la Argentina haya demorado su presentación ante sus socios regionales.

Timerman señaló que ahora el bloque sudamericano espera que la Unión Europea finalice su propuesta, para proceder al intercambio de las mismas, analizarlas e iniciar con las negociaciones de cara a un entendimiento económico, político y de cooperación.

"Ningún miembro del Mercosur presentó una propuesta de negociar a distintas velocidades", dijo el funcionario al realizar una visita oficial a Portugal, donde mantuvo reuniones con el viceprimerministro y excanciller Paulo Portas, y con el vicecanciller Luis Campos Ferreira.

Sin embargo, el ministro brasileño de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Armando Monteiro, afirmó que "la política comercial precisa ser más pragmática" y añadió que "Brasil necesita integrarse a las corrientes de comercio" mundiales, "sobre todo en regiones que son más dinámicas hoy que el Mercosur".

El presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, se reunirá este jueves en Brasilia con su par Dilma Rousseff, en un contexto de fuertes dificultades comerciales en el Mercosur, que busca avanzar hacia un modelo de mayor flexibilidad y autonomía para sus socios.

El canciller de Paraguay, Eladio Loizaga, había admitido a principios de mes la posibilidad de establecer un sistema de "dos velocidades" en la negociación de un acuerdo comercial entre la UE y Mercosur ante las dificultades para avanzar.

"Algunos pueden estar listos para comenzar y el resto sumarse en el tiempo", sugirió Loizaga, en una señal de desapego al bloque, una postura que comparten Brasil y Uruguay, más abiertos a un tratado de libre comercio

Esa posición plantea la posibilidad de que algunos países sudamericanos puedan trabajar con la UE paralelamente al Mercosur, una propuesta que no es compartida por el Gobierno argentino dado que de concretarse podría resultar en el debilitamiento como bloque regional.

Los días 10 y 11 de junio próximo habrá una reunión clave en Bruselas, cuando se desarrolle la cumbre entre la UE, la Celac y los países del Mercosur. El Gobierno de Cristina Kirchner había sido acusado dos veces desde 2012 por el comisario de Comercio europeo, Karel De Gucht, de ser culpable de la demora para la llegada de un acuerdo entre los bloques.

La acusación del funcionario europeo contra la Argentina respondía al supuesto "proteccionismo económico" aplicado por la administración kirchnerista y por la demora de dar a conocer a sus socios sudamericanos la propuesta para establecer un tratado de libre comercio interbloques.

Las negociaciones entre ambos bloques habían comenzado en abril de 2000 y el primer intercambio de ofertas se concretó en 2001, en Montevideo; en 2004 hubo un segundo intercambio, pero luego el proceso entró en un "impasse" que culminó en 2013, cuando se reabrió el diálogo.

Fuente: NA