Arrancan duras negociaciones por el precio interno del crudo

Una semana de duras negociaciones entre el Gobierno, las empresas petroleras y los principales sindicatos arrancará hoy en esta ciudad para intentar alcanzar un acuerdo sobre el precio interno del crudo, con empleos, inversiones, subsidios y regalías como eje de las discusiones.

Tal como se lo había anticipado en diciembre a NA el ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, el objetivo es alcanzar un acuerdo que impulse inversiones y mantenga los empleos, pero sin dejar de mirar hacia el exterior donde el crudo pasa sus peores días en una década.

El Gobierno de Mauricio Macri está dispuesto a mantener el nuevo acuerdo hasta que los precios externos se recuperen y alcancen a los locales, momento a partir del cual se librará el mercado para que productores y refinadores negocien individualmente los precios en el mercado interno.

Referentes gremiales de los operarios petroleros desembarcaron este lunes en Buenos Aires para iniciar una rueda de negociaciones con empresas y funcionarios de segundas líneas y técnicos, para empezar a darle forma a un entendimiento que rubricará el Gobierno: el barril podría rondar los 50 dólares.

En el mundo, el barril de West Texas Intermediate (WTI) para entrega en febrero se ubica en torno a los 37,52 dólares, mientras que el Brent del mar del Norte para la misma entrega cotiza a 37,89 dólares: el diferencial con el valor acordado internamente es lo que seguirá subsidiando el Gobierno argentino.

Fuentes gremiales dijeron a NA que en los sindicatos reconocen que no se puede sostener un diferencial tan grande entre el precio internacional y el local, por lo que están dispuestos a negociar un valor intermedio entre los actuales 61 dólares y los casi 38 del WTI y el Brent.

Antes de viajar, los gremialistas realizaron contactos con gobernadores de la Organización de Estados Productores de Hidrocarburos (Ofephi) como Mario Das Neves, de quien consiguieron el apoyo para pelear un precio interno competitivo que permita mantener empleos, inversiones y regalías.

La situación preocupa sobremanera a la política patagónica: el intendente de Comodoro Rivadavia, Carlos Linares, decidió viajar a Buenos Aires para estar lunes y martes en las reuniones con operadoras y el Gobierno macrista, con el objetivo de apoyar la estrategia de los sindicatos.

Según pudo saber NA, la semana pasada ya hubo contactos informales de Aranguren y el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, con gremialistas de peso como el secretario general del Sindicato de Petroleros Privados del Chubut, Jorge µvila, y el líder del sindicato del Petróleo y Gas Privado de Neuquén, Río Negro y La Pampa, Guillermo Pereyra.

Los petroleros patagónicos se habían manifestado el 28 de diciembre en Comodoro Rivadavia tras declararse en alerta porque el 31 de diciembre vencía el acuerdo por el cual se sostenía el precio interno del crudo en 61 dólares, dado que de haber una baja en el valor las empresas podrían iniciar despidos.

Fuente: NA