FINANZAS
Bancos analizan estrategias de negociación ante la presión para bajar comisiones
En las entidades financieras y en las emisoras de tarjetas ya se plantean bajar la alícuota del 3% al 2%. Pero sería una última opción. Creen que antes sería posible negociar desde abaratar el seguro de saldo deudor hasta una extensión de las cuotas sin interés. Temen que la medida llegue a indumentaria y electrodomésticos. Hoy ya habrá reuniones informales entre algunos banqueros.
“El arancel es el corazón de este negocio: tocar el arancel es como tocar la Constitución”, se enojaba el director de una entidad financiera cuando El Cronista le preguntó sobre la posibilidad de reducir del 3% al 2% la alícuota que cobran las emisoras de tarjetas de crédito a los supermercados, tal como llegaron a barajar ayer en algunos bancos. Es que, si bien no hubo contacto formal por el momento, en el sector ven esta nueva avanzada del secretario de Comercio Guillermo Moreno, con su tarjeta única y estatal, como una herramienta de presión para reducir esa comisión.
Claro que esta alternativa es la última de las opciones que las emisoras pondrán sobre la mesa a la hora de negociar con el Gobierno, ya que significaría perder un 33% de rentabilidad. Si se tiene en cuenta que en el último año las tarjetas de crédito facturaron $ 20.000 millones, y que los supermercados representan el 18%, por ese concepto recibieron $ 3.600 millones. Por lo tanto, si resignan un punto de arancel significaría perder $ 36 millones de ingresos durante este año. De ese 3% que cobran los plásticos, entre un 80% y un 85% (depende de cuál sea la tarjeta) va hacia el banco emisor con el que el cliente paga mientras que el 15% o 20% restante va para el banco con el cual opera el comercio
Por lo pronto, algunos bancos agrupados en Visa se reunirán hoy para analizar la situación y los pasos a seguir. Descreen que la “Morenocard” sea excluyente, ya que sería complicado “desenchufar” de una vez a las tarjetas de todos los bancos, y pasarían varios meses hasta que todos los usuarios se dieran de alta con la nueva. Además, el Banco Nación debería emitir 10 millones de plásticos.
Otro de los temores es que la medida se extienda a cadenas de electrodomésticos primero y de indumentaria después, ya que se trata de dos rubros que son comercializados en los súper. “Este es un año electoral y recién estamos en marzo, así que lo de la baja del arancel se lo debemos ofrecer al gobierno recién en septiembre, como último recurso, si vemos que nos sacan las tarjetas de los supermercados. Ahora hay que ir de menor a mayor y entregar cosas que tengan un impacto económico real muy bajo para nosotros, pero muy alto en la percepción de la gente”, analizan.
Ponen como caso el 15% de impuesto al consumo en exterior con tarjeta, que no le movió la aguja a las emisoras: es más, los u$s 503 millones de stock del mes pasado son todo un récord. Por ejemplo, evalúan como alternativas tocar el seguro de saldo deudor en primera instancia, para luego estar dispuestos a ofrecer financiamiento con cuotas sin interés en algunos rubros, como puede ser el caso de electrodomésticos y después, como segunda carta, poder llegar a extenderlo a todos los productos.
“En los descuentos del 15% que tenemos con los súper nosotros ponemos un 10% y como sólo recuperamos el 3% de alícuota terminamos poniendo un 7%. Para el híper que le bajemos 1 punto es insignificativo: por la cantidad de gente que le llevamos, le hacemos rotar el stock varias veces. Caso contrario, caerían las ventas”, estiman.
Fuente: Cronista.com

