FINANZAS
Bank of America elevó a los títulos públicos locales en dólares a la categoría de "comprar"
Mientras el Banco Central continúa firme en su estrategia de recuperar reservas internacionales y el Gobierno argentino da nuevos pasos para mejorar su relación con los mercados internacionales, la agencia Moody’s determinó ayer una nueva rebaja en la nota soberana argentina, de B3 a Caa1, basada –según manifestaron los analistas de la firma– en que existe un “riesgo aumentado” de que el país no cumpla con sus obligaciones de deuda en moneda extranjera” y en la inconsistente política económica que lleva adelante el Gobierno.
La decisión de la calificadora parece llegar a destiempo, teniendo en cuenta que desde principios de febrero el BCRA dio un giro de 180 grados en su estrategia cambiaria y logró frenar de manera contundente el drenaje de reservas internacionales. De hecho, el mes pasado la caída de reservas fue de sólo 202 millones de dólares, contra los 2.851 millones que había perdido en enero, mientras que en lo que va de marzo el Central sólo restó 175 millones de dólares a sus reservas pese a que la semana pasada debió girar 300 millones para cerrar la compra de Apache por parte de YPF.
Moody’s tampoco parece tener en cuenta a la hora de su análisis el acercamiento del país con el Fondo Monetario Internacional (FMI), a pedido del cual el Gobierno mejoró las estadísticas oficiales, el acuerdo de resarcimiento alcanzado con Repsol por la expropiación de YPF ni los avances con el Club de París, que puso fecha para el próximo 26 de mayo para comenzar a negociar los términos del pago de la deuda que mantiene Argentina con los acreedores nucleados en esa entidad.
Con esta nueva rebaja de un escalón, los bonos argentinos se mantienen entre los de carácter especulativo, claramente en contraste con las recomendaciones de los bancos de inversión de Wall Street.
Ayer Bank of America elevó a los títulos públicos locales en dólares a la categoría de “comprar”. Según afirmaron los analistas de la entidad en un informe, “los bonos denominados en dólares estarán sostenidos por una más fuerte cosecha que ayudará a incrementar las reservas, así como por las negociaciones de deuda con el Club de París y un posible recorte de subsidios”.
Para Wall Street está claro que la mejora en la capacidad de pago argentina conseguida en el último tiempo por la entidad que preside Juan Carlos Fábrega y la noticia –anticipada por este diario y confirmada ayer por el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich– de que el próximo 26 de mayo los integrantes del Club de París se reunirán con representantes del Gobierno nacional para comenzar a tratar de llegar a un acuerdo respecto del monto de la deuda que mantiene nuestro país con los acreedores nucleados en esa institución y los plazos y formas de pago de la misma, incrementa el atractivo de los bonos argentinos.
Desde Bank of America destacaron además que desde octubre pasado la Argentina viene llevando adelante varias acciones “amigables con el mercado”, que eventualmente podrían conducirla a acceder a los mercados de capitales “si son capaces de resolver el resto de los retrasos en las obligaciones de deuda”.
Jefferies recomienda bonos bonaerenses
El banco de inversión Jefferies recomienda los bonos de la provincia de Buenos Aires. Según afirmó el director de renta fija latinoamericana de la firma, Siobhan Morden, en un informe, los títulos de deuda bonaerenses son mejores para compensar el riesgo para aquellos inversores más conservadores, que prefieren evitar escenarios de alto riesgo.
Los bonos de la provincia de Buenos Aires ofrecen rendimientos hasta 400 puntos básicos por encima de los soberanos con vencimiento en 2015 y que los emitidos por la Ciudad Buenos Aires.
El informe de Jefferies indica que normalizar las relaciones de crédito y reducir el déficit de la balanza externa mediante la devaluación y un ajuste monetario podría permitir a la Argentina evitar una crisis antes de las elecciones de 2015.
Además señaló que el peso y las reservas van a mantenerse estables en el corto tiempo. En tanto, prevé una mayor devaluación del tipo de cambio en la segunda mitad del año para controlar la inflación.
Fuente: BAE

