COMERCIO
CAME y ASU con opiniones cruzadas sobre el cierre de los negocios los domingos
Las grandes cadenas nucleadas en la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), salieron ayer a cruzar duro a las pymes que piden que los negocios cierren los domingos y puso el alerta ante un supuesto impacto negativo en el empleo. "Es algo lógico, refuerzos y franqueros va a haber menos si cerramos los fines de semana", explicó a Tiempo Argentino Juan Vasco Martínez, de ASU. Por la mañana, la entidad hizo circular un comunicado de prensa en el que se explicaba que, "paralelamente hay que destacar que la prestación de servicios en domingo es voluntaria por parte de los trabajadores, lleva aparejado el pago doble y los mismos gozan del correspondiente franco compensatorio. El cierra dominical llevaría aparejada la pérdida de empleos."
La contestación surge horas después de que la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), lanzara una campaña con 182 notas a los presbíteros porteños para que la Iglesia colabore en la difusión de un proyecto de ley para que los comercios cierren los días domingo. La iniciativa, apoyada por la Federación de Supermercados (FASA), la Cámara (CAS), y los distribuidores nucleados en CADAM, establece algunas excepciones, como por ejemplo el caso de comercios radicados en zonas turísticas, panaderías, fábricas de pastas y confiterías.
"Se ve que están nerviosos y preocupados por el apoyo que está teniendo la iniciativa desde sectores empresarios y políticos", dijo a este diario Osvaldo Cornide, titular de CAME, y adelantó que "ya hemos dialogado con muchos diputados a quienes les interesa este proyecto, como el caso de Héctor Recalde". El histórico empresario del comercio garantizó además que "es imposible que esta ley impacte en el empleo, porque hay que decir que los grandes súper hacen que la gente trabaje extra los fines de semana". En la misma línea, agregó que "eso de que compran más los fines de semana tampoco es muy lógico, el que va a comprar los domingos no compra el miércoles, y viceversa".
Ayer, desde ASU buscaron mostrar cómo evolucionó el negocio comercial en los últimos años, de la mano de mayores inversiones, para contrastar con el efecto negativo que tendría la nueva norma. "Durante las últimas décadas, la comercialización en Argentina ha evolucionado con la aparición de shoppings, grandes centros comerciales, hipermercados y supermercados, cadenas de restaurantes, zonas urbanas de concentración de múltiples tipos de comercios, etc. No han aparecido por generación espontánea, sino que son el resultado de la demanda de los propios consumidores que, en la evolución de la vida cotidiana, requieren una propuesta comercial que les permita usar su tiempo libre para compras, en un marco con propuestas recreativas que hacen de esa experiencia una forma de esparcimiento familiar en un entorno de seguridad", aseguró el comunicado.
Asimismo, expresó que el esquema de inversiones y crecimiento "en el campo laboral ha impactado positivamente en el empleo, creando nuevas fuentes de trabajo a partir de las necesidades de refuerzo de dotación y para la cobertura de días francos del personal que tiene sus días de descanso durante el fin de semana. Alterar esa dinámica es también no escuchar a las familias argentinas que quieren seguir aprovechando la salida dominical como momento de esparcimiento y compras."
El cierre dominical había recibido el respaldo del propio Papa Francisco en una visita de la CAME a Roma. El proyecto de esa cámara es una mezcla de uno propio y del que oportunamente presentara en 2010 el senador Carlos Verna, y que obtuvo media sanción en la Cámara Alta, pero que luego, por la negación a ser tratada en el Senado, terminó perdiendo estado parlamentario.
Fuente: Tiempo Argentino

