Cae el consumo del vino en la Argentina luego de cuatro años en alza
El vino no es ajeno al enfriamiento del consumo. Las ventas al mercado interno volvieron a retroceder el año pasado, luego de cuatro años en que el sector había logrado sostener el consumo argentino, con leves crecimientos.
Entre enero y noviembre del año pasado, los despachos de las bodegas para consumo interno cayeron un 4,1%, a 9,1 millones de hectolitros (es decir, 910 millones de litros), según datos de un informe del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), el organismo que regula al sector, bajo la órbita del Ministerio de Agricultura.
La venta de vino fue afectada por el menor consumo argentino en general, en un contexto donde la inflación golpeó a los bolsillos, sobre todo en un producto que no es de consumo básico.
El dato alentador es que los vinos envasados en tetra-brik no perdieron terreno, como en los últimos años, tras caídas en 2009 y 2010. A noviembre, lograron un alza de apenas 0,77%, a 3,84 millones de hectolitros, y aún aportan el 42,3% del total de los vinos fraccionados. En tanto, el consumo de vino en botella (que representa el 53,7% de los productos envasados) se redujo un 7% hasta noviembre de 2014, a 4,88 millones de hectolitros. Por último, la venta de damajuanas, que supo ser muy fuerte en los años 70 y 80, capta hoy apenas el 3,9% del total y sigue en retroceso, con una baja de 11,6% a noviembre, según el mismo informe del INV.
Por tipo de vino, sólo los espumantes no cayeron, al sumar un leve 0,65%, a 384.655 hectolitros, tras años de fuertes incrementos en las ventas, impulsadas por la mayor variedad de productos para todos los gustos, la aparición de más marcas y también tipos de envases, a la vez que diferentes precios para distintos bolsillos. También ayudó a impulsar el alza y durante 2014 a mantener el consumo la exención al impuesto al champagne como bien suntuario, de 12,7% sobre las ventas, que promovió una mejora en calidad y la explosión de nuevos productos. Como informó El Cronista, las bodegas negocian estos días una nueva prórroga que las exceptúe del pago del tributo por un año más, ya que acuerdo vigente vence el 31 de enero, a cambio de invertir un 25% más que lo que deberían abonar por ese impuesto.
Si bien el consumo no cayó a tasas alarmantes, no es un tema menor para las bodegas en momentos donde hay sobrestock de vino y la exportación tampoco ayuda a compensar, ya que también retrocede (1,6% en fraccionados y 39,7% a granel en litros), por la menor competitividad. Ese sobrestock presiona a la baja el valor de la uva y afecta a la rentabilidad.
El precio que reciben los productores es muy similar a años previos en un contexto inflacionario, lo que los afecta seriamente.
Fuente: elcronista.com

