Comenzó la cumbre del G-20

La presidente Cristina de Kirchner fue recibida por el presidente ruso Vladimir Putin en el marco de la bienvenida oficial a los jefes de Estado de la cumbre del G-20.

Cristina ingresó al Palacio Constantino de San Petersburgo luego del ingreso de la canciller alemana Angela Merkel, y tras mantener un breve diálogo con Putin ingresó al salón de deliberaciones, donde en breve estarán reunidos todos los presidentes.

Antes, mantuvo reuniones bilaterales con el presidente de China, Xi Jinping, con quien firmó acuerdos bilaterales de cooperación; con el primer ministro japonés, Shinzo Abe; y con el titular de la Organización Mundial de Comercio (OMC), el brasileño Roberto Azevedo.

Tras recibir a los mandatarios, Putin dio inicio al debate con un mensaje de bienvenida a la cumbre que analizará, entre otros temas, la crisis financiera global y la generación de trabajo mientras que no se descarta que la situación en Siria también sea analizada.

El presidente ruso advirtió del riesgo de una nueva crisis económica, pese a la mejoría en los mercados financieros debido a las medidas adoptadas.

"Nuestra principal tarea, devolver la economía a un crecimiento sostenido y equilibrado, lamentablemente no se ha cumplido y ello significa que los riesgos sistémicos y las condiciones para una grave recaída de la crisis se mantienen", dijo el presidente ruso.

Además, Putin propuso durante el discurso de apertura incluir la crisis en Siria en la agenda del encuentro y sugirió discutir el tema durante la cena de trabajo de este jueves.

"Algunos participantes me pidieron que dé tiempo y posibilidad de discutir otros ... problemas acuciantes de política internacional, en particular la situación en Siria", dijo el presidente durante la sesión de apertura de la cumbre este jueves. Esta es la primera vez que se incluye a Siria oficialmente en la agenda del G-20.

Rusia y China se oponen categóricamente a una acción militar contra Siria que no cuente con el beneplácito del Consejo de Seguridad de la ONU y consideran que el Congreso estadounidense no tiene poder para autorizar un ataque contra Damasco.

Putin ha advertido que cualquier ataque que no cuente con el visto bueno de la ONU sólo puede considerarse una agresión, mientras la Cancillería china afirmó hoy en ésta antigua capital imperial rusa que la guerra no es la solución a la crisis siria.

Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se propone recabar en San Petersburgo apoyo internacional para lanzar un ataque "limitado" contra Siria, en represalia por el supuesto uso de armas químicas por parte del régimen de Bachar al Asad contra la población civil.

Obama intenta ampliar una coalición que por el momento solo tiene el apoyo de Francia, Turquía, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Dinamarca.

Fuente: ámbito.com