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Condenaron a un banco por desproteger a una clienta víctima de una salidera

La Cámara en lo Comercial condenó a un banco a resarcir a una clienta que quiso vender dólares para cancelar una deuda, pero fue enviada a otra sucursal por un problema de la entidad financiera y en el trayecto la asaltaron dos “motochorros”.

La entidad bancaria “no brindó el servicio que prestaba cuando fue requerido por la actora, en razón de causas imputables exclusivamente a la entidad bancaria”, explicó el fallo.

Se dio por probado que la clienta “debía cancelar una obligación preexistente, el monto que se denunció sustraído coincide en sustancia con el necesario para cumplir con el pago, y fue víctima de un robo luego de intentar materializar cierta venta de divisas”.

“Resulta propio de la actividad bancaria y hace a su esencia, la custodia de valores para sustraerlos del riesgo del robo y/o hurto que importa la guarda propia o el traslado de capitales”, estableció la Sala F de la Cámara, con las firmas de los jueces Juan Manuel Ojea Quintana, Rafael Barreiro y Alejandra Tevez.

Pero el banco “no prestó adecuadamente el servicio de seguridad dentro de sus instalaciones. Y este incumplimiento se encuentra en relación de causalidad adecuada con el daño objeto de reparación”, añadió, al dictar la condena.

La entidad “incumplió su obligación al haber dejado expuesta a (la clienta) dentro del banco, cuando le requirió la exhibición de los dólares que portaba y se negó injustificadamente a realizar la operación de venta de divisas”, concluyó el tribunal.

Los hechos ocurrieron el 13 de febrero de 2008, cuando la clienta -cuya identidad esta agencia mantendrá en reserva- concurrió a una sucursal del HSBC en la localidad bonaerense de Florida (Vicente López) para “una operación de venta de divisas a pesos para luego depositarla, en la misma sucursal, en la cuenta corriente de titularidad del concesionario” de autos al que le había comprado un vehículo.

La mujer explicó que llevaba u$s 13.400, y que era cliente del banco por una anterior cuenta que poseía en la Banca Nazionale del Lavoro, entidad que fue absorbida por el HSBC.

Por razones administrativas, los registros no habían sido unificados, entonces le indicaron que “debía trasladarse a la sucursal sita en Olaguer y Feliú, que originariamente había sido de la BNL, pues allí figuraba como clienta”. En el trayecto, ella y un acompañante “fueron interceptados por dos personas desconocidas de sexo masculino que se movilizaban en una moto. Ambos hombres -prosiguió-, insinuando tener un arma de fuego, le gritaron ’Dame la del banco, dale, dale”.

Fuente: Agencias Buenos Aires