ECONOMÍA

Crece el interés por invertir en Cedears

La emisión neta de Cedears se disparó en el último trimestre de 2012 debido a los rebalanceos de cartera que tuvieron que realizar los fondos comunes de inversión (FCI) a partir del cambio de normativa, pero también por la cobertura sobre la devaluación del tipo de cambio que ofrece a los inversores institucionales estos activos que tienen como subyacentes acciones y bonos que cotizan en EE.UU.

Según el último informe que presentó el Deutsche Bank (DB) en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA), en el último trimestre el número de Cedears de acciones de 212 empresas aumentó 44,5% a 55.020.700 al 31 de diciembre respecto de lo registrado a principios del trimestre. En tanto, la cantidad de acciones subyacentes se disparó 59%, a 8.049.683.

En el mismo período, el total de los Cedears que replican bonos corporativos casi se quintuplicó a 83.024.000, desde 17 millones.

La cantidad de Cedears de acciones venía cayendo desde la segunda mitad de 2011. Y la de bonos no fue más allá de los 20 millones en el último año y medio. Estos activos eran fuertemente negociados por las AFJP, pero desde que fueron eliminadas se volvió un mercado reducido.

Los Cedear son Certificados de Depósito Argentinos emitidos en Argentina por el DB y representativos de acciones o bonos de empresas radicadas en el exterior que cotizan en la BCBA. Al comprar un Cedear, el inversor adquiere el título (o una fracción) que se opera en Wall Street. Y en épocas de cepo cambiario se vuelven mucho más atractivos.

Fueron incorporados por los FCI que tuvieron que reacomodar sus carteras para los clientes interesados en ahorrar en dólares, tras la resolución 608 de CNV. “Como la resolución de agosto de la CNV obligaba a valuar las tenencias del exterior al tipo de cambio oficial, muchas administradoras han vendido las posiciones en el exterior y comprado cedears directamente. Y otras, que tenían bonos de países extranjeros, se han reconvertido pasando el FCI a Cedears”, explicó Diego Martínez Burzaco, economista Jefe de Inversor Global.

Según el Instituto Argentino de Mercado de Capitales, el pico negociado en Cedears se dio justamente en agosto, con $ 434 millones y 2012 terminó con un alza del 65,8% del promedio diario acumulado, con $ 6,7 millones. Ayer se negociaron $ 6,1 millones.

Para los inversores institucionales, los Cedears también permiten incorporar riesgo extranjero en la cartera y cubrirse ante la cada vez más rápida devaluación del peso.

“Desde fines de diciembre la gente dejó de comprar bonos por la volatilidad que tienen hasta que salga el fallo por el juicio con los holdouts. Y arranca 2013 con una pauta de devaluación del 15% al 20%. Los inversores salen de cupones y bonos y empiezan a comprar acciones. Cuando hay expectativa de devaluación alta, se refugian en acciones”, dijo un operador que pidió no ser nombrado. Las acciones del exterior son menos volátiles, suelen pagar dividendos y son de empresas globales.

El efecto de cobertura es doble, porque además el índice Dow Jones cotiza en sus máximos. La reelección del presidente Barak Obama garantiza la continuidad de la política monetaria expansiva que favorece al precio de las acciones de los laboratorios, empresas de consumo básico, bancos y mineras, mientras los balances de las compañías están arrojando buenos resultados.

De hecho, los Cedears más negociados son los del Citibank (se requieren 30 para tener una acción), Apple (una relación de 10 a uno) y Vale (dos a uno).

En la misma búsqueda de cobertura, se demandan las acciones argentinas. Ayer se negociaron $ 93,4 millones frente a los $ 41,1 promedio de 2012.

Los Cedears sirven de vehículo para girar divisas al exterior al tipo de cambio contado con liquidación. Si bien los costos son mayores y la liquidez menor que utilizar los ADR, a un inversor quizá le convenga comprar un cedear, desarmarlo en Nueva York y vender la acción en Wall Street.

Fuente: Cronista.com