POLÍTICA ECONÓMICA
Crece la oposición al lockout sojero en la Federación Agraria
Filiales del sur de Córdoba decidieron el viernes pasado rechazar la posición que el titular de la organización, Eduardo Buzzi, viene planteando, de no vender la próxima cosecha.
Diez filiales de la Federación Agraria Argentina (FAA) de la zona sur de la provincia de Córdoba reclamarán que se dé marcha atrás con la advertencia del titular, Eduardo Buzzi, de cesar la comercialización de soja como medida de protesta contra las políticas del gobierno nacional.
El reclamo, que se da en medio de crecientes manifestaciones de rechazo a la iniciativa de Buzzi, tendrá lugar en la reunión del Consejo Directivo de la entidad agraria, hoy a las 9 en Rosario.
La posición de las filiales cordobesas se definió el viernes último en un plenario que reunió a productores de toda la región. Consultado sobre esa definición, el secretario de la filial de Río Cuarto de la FAA, Claudio Demo, consideró que un paro de la comercialización "no resuelve nada" y que se trata de una decisión "muy empresarial" que "no pone en evidencia la problemática del productor pequeño y mediano", aseguró.
En cambio, Demo remarcó que los problemas de los pequeños y medianos productores son el mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias, la posible aprobación de la ley de semillas, el IVA del 21% en la producción porcina, el transporte y las trabas burocráticas, entre otros asuntos. La soja, comparó Demo, es la actividad con menos problemas, y su visibilidad se explica porque "los que se juntan a coordinar las medidas representan a los sectores medianos y grandes o están influidos por esa postura", aseguró el productor cordobés.
"El viernes en Córdoba discutimos posiciones para llevar el lunes al Consejo Directivo", dijo Demo a Tiempo Argentino por el encuentro que se realizará hoy. En la reunión estuvieron presentes diez filiales del sur de Córdoba y, según el secretario, "se le planteó a (el secretario Gremial de la FAA, Omar) Príncipe la postura general, que no va en el sentido del paro sojero".
Príncipe confirmó a Tiempo que los temas dominantes de hoy serán la protesta y la convocatoria al diálogo realizada por el ministro de Agricultura, Norberto Yauhar. Según Príncipe, van a estar presentes los 54 directores del país, quienes tras la reunión harán público un comunicado con las decisiones que se tomen.
Sobre el llamado del titular de la FAA, Príncipe consideró que "Buzzi no habló de ir directamente a un paro" y agregó que "sobran razones para protestar, pero por ahí se puede ser menos duro". En esa línea, el secretario gremial coincidió con Demo en que "los pequeños productores no pueden aguantar 60 días sin vender soja", más allá de que la mayoría coincide en la necesidad de nuevas medidas para el sector.
Los cuestionamientos al cese de la comercialización son también críticas a la autoridad de Buzzi, pero todavía carecen del peso necesario. Así lo evaluó Esteban Motta, ex presidente de la juventud de la FAA, para quien el planteo de Buzzi "tiene claros intereses políticos personales". Motta argumentó que los productores "no están en condiciones de hacer un paro de comercialización" y que la medida podría "poner en serios problemas a las cooperativas que financiaron a los productores", expresó.
Por su parte, el titular de la Cámara de Exportadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), Ider Peretti, dijo que "los integrantes de la Mesa de Enlace están jugando y lo de Buzzi es un disparate". Peretti señaló que "es un reclamo político en un año electoral" y no un reclamo del sector agropecuario, al que definió como "seguro, estable y rentable". En esa línea, el titular de la Capeco pidió "no seguir haciendo política barata desde las entidades gremiales" y llamó a los dirigentes a "pensar en el bien común". "Los pilares fundamentales de la economía son los salarios, y los salarios tienen un componente básico que son los costos de los alimentos; si los obreros sólo compran alimentos, el país no crece", razonó Peretti, para agregar que los dirigentes "deben discutir el costo de la tierra". En el país, insistió el hombre del oficialismo, "hay una nueva clase social que recibe renta extraordinaria alquilando sus campos y que aumenta el costo de los alquileres. Esa es la discusión que tienen que dar los dirigentes, porque más del 60% de la producción está sobre campos arrendados", concluyó Peretti.
Fuente: Tiempo Argentino

