POLÍTICA ECONÓMICA

"Cuanto más alta la inflación de Macri, mayores serán los ingresos del Banco Ciudad por el ajuste de los créditos hipotecarios otorgados"

Un somero análisis del anuncio de Mauricio Macri relativo al lanzamiento de créditos hipotecarios para la compra de viviendas permite comprender sus intenciones. Como otras iniciativas, estos créditos no son más que una estrategia de campaña electoral, que por enésima vez pretende inducir a engaño a la población. El monto a invertir en los mismos no supera los 200 millones de pesos por lo cual, tomando como promedio el monto del préstamo que el mismo Macri puso como ejemplo –$ 320 mil–, de esta "importante política social" sólo podrán beneficiarse apenas algo más que 600 familias.

El déficit habitacional de la Ciudad de Buenos Aires, considerando sólo los hogares que alquilan o utilizan viviendas prestadas (343.443) da cuenta de que con la medida sólo se cubriría el 0,001% de las necesidades habitacionales. Una vez más Macri reitera su política de no dar respuesta a los sectores más vulnerables.

Esta iniciativa resulta una nueva transferencia de recursos desde los sectores de bajos ingresos hacia las capas medias de la población, dado que utiliza los fondos que aporta el Instituto de la Vivienda de la Ciudad, en lugar de destinarlos a la construcción de viviendas populares.

El gobierno de la Ciudad debería utilizar la información disponible a la hora de formular políticas de vivienda. A título de ejemplo, según el Censo de Población 2010, al comparar las distintas comunas que conforman la jurisdicción se observa que respecto del hacinamiento crítico (más de tres personas por cuarto), el mismo es entre nueve y 13 veces superior en las comunas que incluyen Lugano, Soldati, Villa Riachuelo, Nueva Pompeya, Parque Patricios, Barracas y La Boca, que en las comunas 2, 12 y 13 (Belgrano, Núñez, Recoleta, entre otros). Lo mismo sucede al comparar las necesidades básicas insatisfechas.

Además de su limitado alcance, la oferta resulta poco interesante. A primera vista ofrece una tasa de interés del 5% anual durante el primer año, tasa que se seguirá aplicando hasta que finalice el pago del crédito. Sin embargo, a partir del segundo año, los tomadores del préstamo deberán pagar un ajuste por inflación.

El Banco Ciudad informa engañosamente que el ajuste se realizará en base al incremento promedio de los ingresos de los ciudadanos. Sin embargo la realidad es que el proceso indexatorio tendrá en cuenta el aumento de precios medido por la Canasta Hogar 5 del gobierno de la Ciudad. Este es el que informa la situación de dos adultos mayores de 25 años, activos, sin hijos, inquilinos de la vivienda. Cabe aclarar que los medios de comunicación afines a Macri difunden que a las tasas del 5%, a partir del segundo año se le agregará "el índice de inflación de la Ciudad, que rondará entre el 22 y el 25 por ciento". En este caso los tomadores de crédito verán que el capital adeudado se ajustará año a año en 27% o más.

Un reciente informe económico del Banco Ciudad afirma que las nuevas paritarias "brindan un oxígeno transitorio al bolsillo de los trabajadores registrados". La oferta de crédito se asemeja curiosamente a la afamada "1050", iniciada en 1977, que dejó sin vivienda a miles de compradores que debieron abandonarlas porque el capital e intereses adeudados superaban largamente tanto sus posibilidades de pago al sistema bancario como los precios de mercado de las viviendas que pretendían adquirir.

Cuanto más alta la inflación de Macri, mayores serán los ingresos del Banco Ciudad por el ajuste de los créditos hipotecarios otorgados. Cobrar mucho, agitando el fantasma de la inflación con un Índice de Precios al Consumidor que carece de sustento metodológico. Spread bancario al servicio del PRO.

Tomando en cuenta que las mediciones de precios promedio del jefe de gobierno cotizan a niveles muy altos, tales como $50,43 el kilo de cuadril, $42,05 el kilo de asado, o $6,39 el kilo de batata, quedan claras las intenciones respecto a los ajustes que deberán pagar los habitantes de la Ciudad que se arriesguen a este "negocio".

Las necesidades del pueblo de la Ciudad de Buenos Aires merecen ser abordadas con seriedad por el gobierno porteño. Este es el caso del déficit de viviendas sobre el cual debería implementarse una política integral e inclusiva, y no una mera campaña publicitaria que esconde negocios para unos pocos.

Fuente: Info News