ECONOMÍA
Demoras en puertos generan pérdidas millonarias al país
Alrededor de cinco millones de toneladas que se pudieron haber embarcado para la exportación en más de 200 buques y 3.300 horas de demoras fueron el saldo acumulado en menos de dos meses, hasta noviembre último, en los puertos agroexportadores.
Además, la logística portuaria continúa registrando costosos atrasos, y entre el 12 de octubre y el 30 de noviembre pasados, 209 buques (60 %), de los 347 que recalaron para embarcar granos y productos agroindustriales argentinos, sufrieron importantes demoras por diversas causas.
Fundamentalmente por medidas excesivas de control de más de 15 horas promedio (15 horas con 40 minutos), lo que ocasionó un total acumulado de 3.279 horas perdidas (equivalentes a más de cuatro meses y medio) y consecuentemente mayores costos, indicaron fuentes del sector exportador.
El atraso implicó que casi cinco millones de toneladas (4.918.500) de productos del país que se podrían haber embarcado, no pudieron hacerlo.
Como consecuencia principalmente de la instrumentación de medidas de la Aduana, que disponen controles excesivos y redundantes, desde el 12 de octubre se encuentran funcionando con serias dificultades y demoras tanto el mercado de compra-venta de cereales como el embarque de los productos agroindustriales, lo que ocasiona sobrecostos afectan la competitividad de productos argentinos en el exterior.
Sin embargo, de mantenerse estas medidas en época de cosecha, podrían afectar gravemente la operatoria e incrementar significativamente los costos.
Los buques sufrieron distintos atrasos en sus embarques, lo que provocó crecientes tardanzas en la cadena agroexportadora, que siempre se caracterizó por respaldar y colaborar con los controles.
Esa importante demora se debió, entre distintos motivos, por un lado, a la ampliación de contra verificaciones de las cargas realizadas en los buques para cada permiso de embarque (por calado o "draft survey", un sistema que sólo se emplea en puertos donde no hay balanzas electrónicas o para minerales, por ejemplo) y, por otra, a la aplicación de controles de estupefacientes sin plazo.
Esa situación motivó que las empresas tuvieran que reducir el recibo de granos en sus instalaciones, ya que sus depósitos se encontraban ocupados con mercadería que no se podía cargar. De tal forma, disminuyó el nivel de actividad de toda la cadena.
Otra de las consecuencias de estos retrasos es que provocará incertidumbre en los bancos del exterior que pre financian a los exportadores argentinos (se calcula que el monto involucrado ronda los 7.000 millones de dólares), por el peligro de que estos últimos caigan en default.
Fuente: Noticias Argentinas

