ECONOMÍA

Economista propone adecuar las tarifas eléctricas en no menos de cinco años

El economista de FIEL Fernando Navajas propuso hoy una salida gradual del actual esquema tarifario del sector eléctrico en un plazo "no menor a los cinco años", con "un subsidio de suma fija nominal".

Navajas afirmó hoy que "la Argentina registra once ciclos descendentes de tarifas reales de electricidad desde 1945 y el actual es el más profundo", pero advirtió que "la reducción tarifaria es parte de un problema más grande que es la reforma del mercado eléctrico".

En tal sentido, aseveró que "el reemplazo del actual intervencionismo gubernamental en el tema presenta dos alternativas: el monopolio estatal en el sector, o bien una convergencia gradual de precios para regularizar la situación".

Navajas señaló que "en el primer semestre de este año el precio de la electricidad que pagó la demanda fue de 90 pesos por megawat hora, contra un costo real de 362 pesos" y estimó que 31 por ciento de la demanda paga el precio más bajo, menos de 100 pesos por Mwh.

Esta situación, indicó, permite suponer que una salida gradual de esta situación tarifaria -deficitaria para las empresas- debe contemplar "una continuidad del subsidio estatal a la demanda para una base de la población amplia" por un plazo "no menor a los cinco años" y sugirió que podría ser un "subsidio de suma fija nominal".

Esto, señaló Navajas, acompañado de la determinación de un precio de largo plazo para la energía, calculado en base a la generación eficiente con gas natural.

"Recomponer el equilibrio es una tarea factible pero a muchos años", remarcó.

Navajas expuso en un seminario sobre temas de energía activado por ocho ex secretarios del área opuestos a la política del gobierno nacional en el rubro, habiendo sido ellos mismos protagonistas de políticas parcialmente contrapuestas durante las gestiones de Raúl Alfonsín, Carlos Menem, Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde.

En otro orden, el también economista Francisco Mezzadri, expuso acerca de "las necesidades de inversión en el sector eléctrico para hacer frente a la demanda en crecimiento".

De la actual situación en generación Mezzadri aseveró que "es una constante que el sistema presenta una indisponibilidad de 25 por ciento" y que el "margen de reserva en el sector sea de apenas 10 por ciento".

También cuestionó que "el uso de combustibles líquidos (fuel oil) para generar vayan en aumento, por la insuficiente disponibilidad de gas, lo que explica los cada vez mayores costos de importación".

En este sentido advirtió que "el país se aproxima a una situación muy complicada para mediados de esta década".

Frente a ello, Mezzadri (ex directivo del grupo energético CMS Energy que se retiró de Argentina) calculó en 80 mil millones de dólares la inversión que el país debería realizar hasta el año 2030 para adecuar su potencia instalada a la demanda creciente, con un margen de reserva del sistema de 20 por ciento".

La estimación se basó en el "costo nivelado de la energía según las distintas tecnologías a aplicar" y en el trabajo expuesto hizo hincapié en priorizar obras de generación hidroeléctrica, nuclear, solar y eólica, y en menor medida térmica, para incrementar en 28 mil megavatios la potencia instalada.

Por su parte, el especialista Guillermo Malinow, hizo hincapié en el potencial que tiene la Argentina para desarrollar energía hidroeléctrica e identificó 10 proyectos que, con una inversión de 15.000 millones de dólares aportarían 4.700 megavatios de potencia al sistema.

Entre ellas, mencionó a Chihuido I (Neuquén), Los Blancos, Garabí, Portezuelo del Viento, Aña Cuá (aledaña a Yacyretá), y a las ex Cóndor Cliff y Barrancosa (Santa Cruz) ahora denominadas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic, cuya licitación el gobierno prevé activar en los primeros meses de 2013.