Economistas opinan que el proyecto de Presupuesto 2016 mantiene los sesgos de años anteriores
Considerando los presupuestos presentados a lo largo de los últimos 10 años, entre 2005 y 2014, surge un patrón de subestimación de los ingresos fiscales en términos nominales.
Está "derivado de los supuestos macroeconómicos utilizados, con diferencias de varios puntos porcentuales entre lo estimado y los observado para variables tales como la inflación, el crecimiento del PIB y el tipo de cambio".
Así lo consideraron los economistas Marcelo Capello, Néstor Grión y Vanessa Toselli, en el editorial del Informe de Coyuntura del IERAL de Fundación Mediterránea.
En el análisis sostuvieron que "la diferencia entre lo presupuestado y lo observado se da incluso para los cálculos vinculados con el cierre fiscal del 2015".
"Dado que se conocen los datos del primer semestre, se tiene que para cumplir los guarismos previstos para este año sería necesario un ajuste de 41,3 % en los Gastos de Capital del segundo semestre, de 17,7 % en las transferencias corrientes y de 17,5 % en las prestaciones de la Seguridad Social", advirtieron.
El pasado 15 de septiembre el Poder Ejecutivo Nacional elevó al Congreso Nacional el proyecto de presupuesto para el ejercicio del año 2016.
Por su parte, el informe plantea que la economía tendrá una suba del PIB nominal del 21,1% el año próximo, "posibilitando un crecimiento de los recursos del gobierno nacional del 21,4%".
"Si a esto se le añade que se plantea ejecutar un Gasto Primario de 160.000 millones de pesos (17% de aumento), se obtiene una mejora en el saldo primario, que pasaría de un déficit de $39.800 millones para este año (estimado por el gobierno) a un superávit de $11.100 millones en 2016", dijeron.
Señalaron que "el proyecto de presupuesto presentado por el ejecutivo Nacional se elaboró considerando un crecimiento real de la economía para el año 2016 del orden del 3%, una variación del índice de precios implícitos del 17,6%, que en conjunto con el crecimiento real denotan una proyección de crecimiento nominal del 21,1%".
En el período considerado, los componentes que más se desviaron fueron el índice de precios al consumidor, y el PIB Nominal, "mientras que si se considera solamente el año 2014, el tipo de cambio y el índice de precios al consumidor son los indicadores que más se alejaron de los valores utilizados para la confección del presupuesto", añadieron.
Tanto los recursos como el gasto primario presentan desviaciones sistemáticas respecto a los montos previstos en el presupuesto, según el informe.
"Mientras que los recursos muestran una diferencia promedio del 9.8% entre los años 2005 y 2014, la subestimación de los gastos alcanza el 15.2% promedio en igual lapso", dijeron.
Además agregaron que "en los últimos 10 años (2006-2015) la subestimación del gasto en el presupuesto permitió al Poder Ejecutivo disponer más discrecionalmente los excedentes por un valor acumulado de 1,5 millón de millones de pesos, a precios de 2015, muy cercano a las erogaciones que se observarán en 2015".
"Esto es, en una década el gobierno dispuso de un presupuesto adicional para disponer más discrecionalmente que lo que resultaba aprobado en el Congreso de la Nación", sostuvieron los especialistas del IERAL.
Fuente: NA

