ECONOMÍA

El Gobierno desactivó operaciones con el dólar ilegal en cuevas

El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, lanzó ayer a la calle cerca de una veintena de inspectores de ese organismo y de la Comisión Nacional de Valores (CNV) con la orden de clausurar cuevas del microcentro porteño y detener “arbolitos”, luego de que el dólar que se comercia en el circuito ilegal volviera a superar ayer la barrera de los 10 pesos. El desembarco de este operativo en la city porteña ahuyentó rápidamente a quienes ofrecían divisas en la calle y llevó a que gran parte de las casas de cambio paralelo cerraran sus puertas, “congelando” así la operatoria.

Según fuentes del Gobierno, el mercado informal se encuentra “completamente controlado”. Los funcionarios calculan que existen cerca de sesenta cuevas que operan en el centro de la Ciudad de Buenos Aires y que detrás de muchas de ellas están bancos y grandes casas de cambio.

Según operadores de la city porteña, impulsado por una mayor demanda de turistas pero con un volumen de operaciones escaso, el dólar blue llegó a negociarse ayer a un valor $10,08, lo que implicó una suba cercana a los 18 centavos respecto de la jornada previa y su mayor nivel en más de cinco meses. De esta forma, la brecha con el billete oficial –que ayer cerró a $5,87– se amplió hasta 71,72 por ciento.

“Las operaciones en el mercado en negro del dólar son entre escasas y nulas. Todo se arregla con una llamada de Moreno”, dijo una fuente de la city porteña, que pidió mantenerse en reserva.

Según este operador, la presencia de los denominados “arbolitos”, que ofrecen vender dólares a un valor por encima de los $10, está siendo utilizada para generar una sensación de corrida cambiaria antes de las elecciones. “Aparecen todos juntos, quince o veinte por cuadra, y es claro que los ponen para generar una sensación de disparada […] Nadie paga $10”, señaló.

El presidente de la Asociación Argentina de Corredores de Cambio, Juan Pablo Paillot, confirmó ayer que el volumen que se opera en el mercado paralelo está prácticamente “parado”, ya que “la gente prefiere esperar a los resultados (de las elecciones del próximo domingo) y no realiza operaciones de compraventa”.

“En la Argentina es casi una cuestión cultural, nadie arriesga a realizar operaciones de compraventa de divisas en los días previos a una elección”, indicó Paillot, y agregó que si hay alguna porción de la población que lo hace “es un porcentaje muy marginal que no es capaz de mover ninguna cotización”.

A ritmo lento

En tanto, el Banco Central debió vender ayer cerca de u$s40 millones para mantener “planchada” la depreciación del peso y evitar así sumar incertidumbre a tan sólo seis días de las elecciones, tal como viene realizando desde el mes pasado, por lo que el dólar mayorista avanzó apenas una milésima, a $5,863 para la venta.

De acuerdo con un informe de Econviews, si el BCRA continúa por esta senda la depreciación del peso en octubre se ubicaría alrededor de los 10 centavos, lo que implicaría una variación mensual anualizada de 22,8% y una desaceleración respecto de los 12 centavos de septiembre y los 16,5 de agosto último.

Según los analistas de la consultora, la decisión del BCRA de no convalidar una devaluación del peso más acelerada tiene asociado un costo en las divisas de reserva de la entidad. Así, en las dos primeras semanas de octubre la venta neta de dólares por parte del organismo monetario llegó a 718 millones.

Ayer, las reservas del Banco Central cerraron en 34.112 millones de dólares.

Fuente: BAE