El Gobierno duplicó el gasto anual del presupuesto previsto por el kirchnerismo
El Gobierno incrementó en un 103,8% el gasto de 2016 en comparación con lo previsto por el kirchnerismo, cuando estaba a cargo del Poder Ejecutivo, en la ley de presupuesto sancionada en el Congreso a finales de 2015. De los $ 1.012.639.443.000 estipulados inicialmente, se pasó a los $ 2.064.738.770.000 que desde el 1º de enero hasta hoy destinó en fondos el gobierno de Mauricio Macri a las diferentes áreas de la administración. El crecimiento del gasto se explica en varios aspectos. Uno de ellos es que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, que formuló el presupuesto de este año, planteó números muy por debajo, por ejemplo, del gasto que había demandado 2015, que fue $ 1.499.476.070.000. En el balance interanual, comparado con esa cifra, el aumento sería del 37,70%, en línea con la inflación anual.
La creación de seis nuevos ministerios también resulta clave en el crecimiento del gasto. Por ejemplo, Transporte, Producción y Energía se llevaron la mayor parte de los fondos que el kirchnerismo le adjudicaba a Economía -actual Hacienda y Finanzas-, Industria y Planificación; e incluso sus partidas aumentaron fuertemente. Y además, nacieron ministerios con presupuestos menores como Ambiente, Industria y Modernización, que entre los tres insumieron fondos por poco más de $ 9000 millones.
Un caso especial, que resume el crecimiento exponencial del gasto, es el del Ministerio de Trabajo. La cartera que conduce Jorge Triaca tuvo un aumento en sus fondos del 558,7% en sus fondos en relación con el texto presentado por el kirchnerismo. El gasto en el programa de prestaciones previsionales es el que más impacta: demandó $ 580.765 millones, más de un 60% de los $ 812.585 millones que representan el presupuesto completo de todo el Ministerio.
Las otras áreas de Gobierno que más crecieron en el presupuesto fueron el Ministerio de Agroindustria y el Servicio de la Deuda Pública. El primero pasó de fondos por $ 8313,3 millones a $ 17.201,7 millones, casi un 107% más que lo previsto 12 meses antes. El presupuesto del segundo, en tanto, comenzó en $ 103.969,7 millones y terminó en $ 211.665,7 millones, el equivalente a una suba del 103,5%.
Otro caso en el que se notó la impronta del macrismo fue en los fondos que se le adjudicaron a Presidencia de la Nación y Jefatura de Gabinete. Fernando De Andreis, en ese sentido, manejó cajas mucho más pesadas que Marcos Peña.
El enroque fue claro. Presidencia comenzó el año con $ 4865,8 millones y lo culminó con $ 7365,6, millones, un 51,3% más. Gabinete, en cambio, decreció en fondos, pasando de $ 9880 millones a $ 5714,4 millones, una caída del 42,2%. Uno de los programas que pasó de Gabinete a Presidencia fue el polémico Fútbol para Todos (FpT), que arrancó el año con una previsión de $ 1894 millones y terminará, ajustes de partidas mediante, en $ 2308 millones, un 21,8% más de lo pautado.
Según el Gobierno, fue el último año en el que se sustentó al programa, que quedó afuera de la previsión del año que viene. Sin embargo, el constante desembolso de fondos en noviembre y diciembre y el hecho de que a la AFA no le convenció la oferta de privados por los derechos de televisación, dejaron abierta la puerta a que el contrato con el Estado prosiga al menos seis meses más.
Con todo ese combo, el gasto cierra $ 1.052.099.327.000 por encima de la proyección inicial, un 103,8% más que lo estipulado, por encima de todo índice de inflación.
Fuente: El Cronista

