El Gobierno quiere darle a la Anses el 70% del impuesto al cheque

El Gobierno envió al Congreso un proyecto de ley para prorrogar por un año el impuesto al cheque, cuya recaudación se repartiría un 30% para las provincias y el 70% restante para la Anses, en una jugada que busca condicionar la negociación con los gobernadores, en el marco del debate por el Presupuesto 2018.

El impuesto a los débitos y créditos se creó en el 2000 como un tributo de emergencia pero se fue prorrogando religiosamente cada fin de año. Actualmente representa un tercio de la recaudación total, del que un 30% se coparticipa, en tanto el otro 70% va a parar al Tesoro nacional.

El gobierno de Mauricio Macri acordó con los gobernadores la devolución paulatina del 15% de la coparticipación que se le retenía a las provincias para financiar a la Anses, por lo que con esta movida el Ejecutivo contará con más recursos para el organismo encargado de pagar las jubilaciones y otros subsidios como la Asignación Universal por Hijo (AUH).

"Si en la reforma tributaria se elimina este impuesto, esta plata se deja de recaudar", analizaba un alto funcionario, lo cual implicaría o bien un ajuste en el organismo o que el Tesoro haga un mayor giro a la Anses para cubrir ese financiamiento.

La prórroga del impuesto al cheque se debatirá junto al Presupuesto 2018 ya que sus recursos están contemplados en la estimación de ingresos para el próximo año.

El oficialismo espera recaudar en 2018 con el impuesto al cheque $201.739,9 millones, 18,9% más que este año, lo que implica 1,63% de Producto Bruto Interno.

La llamada ley de leyes prevé un incremento del 22,3% en los aportes y contribuciones, del 20,5% en el IVA neto y del 20,7% en el impuesto a las Ganancias. Así, la recaudación total ascendería a 2.104.286 millones, un 19% más que lo previsto para 2017.

El gasto primario totalizará 2.499.287 millones lo cual da un incremento de 14,8%, en línea con la inflación promedio prevista para 2018 que es del 15,7%.

En Hacienda estiman que el déficit primario del año próximo será de 395.001 millones de pesos, equivalente al 3,2% del PBI y similar en términos nominales al de 2017. Esto implicaría una mejora respecto a este año, para el que hay un rojo proyectado de 4,2% del producto. Es decir que la licuación del déficit será producto del crecimiento económico del 3,5% previsto para 2018.

El consumo privado ascendería 3,3%, el público 3,8%, la inversión 12%, las exportaciones 5,6% y las importaciones 6,8%.

El proyecto enviado al Congreso autoriza al Ejecutivo a endeudarse en $2.180.651.403.181, es decir en más de dos billones de pesos. Así, la deuda sobre PBI subiría a 31,1% desde los 28,5% actuales. El camino ascendente seguiría hasta el 2020 cuando tocaría un techo del 37,3% para empezar a bajar, según las previsiones del Presupuesto.

Parte del financiamiento previsto saldrá del Banco Central, que le girará al tesoro $140.000 millones (1% del PBI) en concepto de adelantros transitorios y utilidades, por debajo de los $150.000 millones de este año (1,5% del PBI).

Fuente: BAE