El PBI creció 4,4% por el arrastre estadístico, los bancos, el agro y la minería
La actividad económica venía mostrando un marcado letargo hasta noviembre del año pasado, pero en diciembre anotó una mejora extraordinaria del 1,8% mensual desestacionalizado, según los datos oficiales del Indec, y así el 2025 terminó con un crecimiento del 4,4%, explicado en buena forma por el arrastre estadístico del 3,6% que había dejado el 2024 y por el impulso de tres sectores: el agro, la minería y los bancos. La característica de esos tres ganadores, paradójicamente, fue no generar empleo en lo que va del Gobierno actual. Un crecimiento que no se percibe en los bolsillos.
El arrastre estadístico para el 2026 será del 2%. Eso significa que, incluso si la economía se mantiene completamente estancada a lo largo del año, de todas formas habrá una mejora del 2% en el PBI, lo que se explica en que el grueso de la mejora del año pasado se observó en el último mes. Hasta noviembre, la mejora respecto a fines del 2024 era de 0,2% y terminó siendo de 2,8% gracias al extraordinario diciembre.
El 2024 había dejado un arrastre del 3,6% y el crecimiento terminó siendo del 4,4%, por debajo del 5,4% que había proyectado el Presupuesto 2026. Así, en buena parte se explicó por el arrastre estadístico y el resto fue mérito del agro, la minería y los bancos. Desde la consultora LCG señalaron: "Sin los motores del crecimiento que significaron el Agro, Minería e Intermediación Financiera, la economía habría crecido un 1 punto menos, es decir 3,4% en lugar del 4,4% anual acumulado". Es decir, sin el impulso de esos tres sectores el año habría terminado por debajo del arrastre estadístico.
Tal como remarcó el investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA-Autónoma Luis Campos, el crecimiento concentrado en esos tres sectores primarios y financiero implicó un bajo impacto del engrosamiento de la economía sobre el empleo formal. En lo que va de la actual gestión, es decir comparando el promedio del 2023 contra el promedio del 2025, tal como mostró Campos, la actividad del agro creció un 40,9% y sin embargo el empleo en el sector subió solo 1,9%. En la minería la actividad mejoró un 16% y el empleo cayó un 3,3%. En los bancos la actividad subió 18,7% y el empleo cayó 2%. En la industria la actividad bajó un 8,1% y el empleo un 3,2%. En la construcción la actividad cedió un 13,9% y el empleo un 17,6%.
Campos dijo: "La relación entre actividad y empleo va a ser la variable a seguir de acá en más. En los últimos dos años los ganadores del modelo (agro, minería y petróleo y actividad financiera) volaron, pero en conjunto no crearon ningún puesto de trabajo formal nuevo Por el contrario, dos de los sectores perdedores (industria y construcción) fueron expulsores netos de fuerza de trabajo formal. Entre ambos dejaron afuera a casi 120.000 trabajadores. Los que ganan no crean empleo, los que pierden destruyen mucho".
Para el 2026 el último REM, cuando todavía el Indec no había publicado el dato de actividad de diciembre, proyectó una mejora del 3,2%, según la mediana de las respuestas, y un 2,7% según los 10 consultores que más venían adivinando. Con los números de diciembre ya puestos, el Grupo SBS previó algo entre 2,5% y 2,9% y LCG algo por debajo del 3%, "a partir de la tracción que puedan ejercer algunos pocos sectores (petróleo, minería, agro e intermediación financiera)".
LCG agregó: "Para el resto, no encontramos drivers que empujen el crecimiento. En su mayoría seguirán atados a i) una demanda interna poco pujante con salarios estancados y creación de empleo de baja calidad (que difícilmente se revierta en el corto plazo con la aprobación de la reforma laboral), ii) un impulso fiscal nuevamente negativo para alcanzar una meta fiscal más estricta este año, y iii) la apertura comercial en un contexto de tipo de cambio más bajo".
Fuente: Diario BAE
