El Senado de Brasil avanza con reformas para elecciones directas y el fin de fueros privilegiados

El Senado de Brasil avanza con sendas enmiendas en la Constitución para permitir la elección directa de un nuevo presidente y enviar a los funcionarios corruptos a la primera instancia de la justicia con el fin de los foros privilegiados para las autoridades.

La Comisión de Constitución y Justicia (CCJ) del Senado aprobó, por unanimidad, la "Propuesta de Enmienda a la Constitución" (PEC) que determina la realización de una nueva elección directa para el cargo de presidente y vicepresidente de la república en la hipótesis de que ambos cargos quedaran vacantes tras los tres primeros años del mandato presidencial.

El problema es que no está claro si la medida tendría una aplicación inmediata, en caso de que el presidente Michel Temer deje la presidencia este año. El senador que impulsa el proyecto, Lindbergh Farias del opositor PT, incluyó un artículo para que el cambio valiera desde ahora. Ricardo Ferraço del PSDB, sin embargo, contestó el punto diciendo que sería inconstitucional. El artículo 16 de la Constitución dice que la ley que altere el proceso electoral no se aplica a la elección que ocurra hasta un año de la fecha de su vigencia. Es decir, aunque la PEC fuera promulgada y Temer saliera del cargo ahora, en los términos de la propuesta original, el cambio no se aplicaría a estos comicios y la elección del nuevo mandatario continuaría por el camino actual, el de la elección indirecta.

Lindbergh retiró entonces el polémico artículo en nombre de un acuerdo. Pero dijo que "hay jurisprudencia" que posibilitará la convocatoria de elecciones directas. "Vamos a votar y en el futuro se discutirá la hermenéutica", afirmó Antonio Anastasia, del PSDB.

Es decir, en la práctica, los senadores cerraron los ojos ante una posible inconstitucionalidad y patearon la discusión hacia adelante. El proyecto deberá, sin embargo, pasar en los plenarios del Senado y de la Cámara de Diputados, con la necesidad de tres quintos de los votos de cada caso.

Lindbergh consideró la aprobación por parte de la comisión como una victoria para quienes defienden la realización de nuevas elecciones.

La misma cámara aprobó con media sanción y por unanimidad, además, otra Propuesta de Enmienda a la Constitución (PEC) que termina con el llamado fuero privilegiado de las autoridades. La alteración contempla, sin embargo, la protección a los congresistas para no ser enviados a prisión, a menos que sean detenidos en la realización de un crimen flagrante.

Es último ítem fue debatido pero no fue posible la construcción de una mayoría necesaria para lograr el cambio y debió ser suprimido del proyecto original.

El senador Randolfe Rodrigues, autor del proyecto, afirmó que presentará una nueva propuesta para terminar también con esa prerrogativa.

De acuerdo con el texto, cerca de 54.000 autoridades que actualmente poseen fueros a causa de su función, a partir de ahora deberán responder en la primera instancia por cualquier causa judicial.

Serán preservados con la prerrogativa del fuero sólo los jefes de cada uno de los poderes, es decir el Presidente de la República, los presidentes de ambas cámaras y el presidente del Supremo Tribunal Federal.

Si la propuesta es aprobada, los parlamentarios investigados por al caso Lava-Jato pasarán a ser juzgados por el juez de la causa Sergio Moro.

Fuente: El Cronista