El Senado empieza mañana a debatir la creación de la Agencia de Inteligencia

El Senado empezará mañana a debatir en comisiones la reforma a la Ley de Inteligencia Nacional anunciada hace una semana por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que prevé la disolución de la Secretaría de Inteligencia (SI) y la creación de la nueva Agencia Federal de Inteligencia (AFI), y cuya discusión la oposición ya encerró en su agenda electoral, adelantando su rechazo incluso antes de conocer el articulado definitivo.

El plan del Gobierno nacional es que el nuevo sistema esté en funcionamiento cuanto antes y planea aprobar la iniciativa antes de entrar en marzo. De hecho, la urgencia la señala el proyecto mismo, al dar 90 días desde la sanción de la ley para completar el proceso de traspaso de funciones de la extinta SI a la AFI. Por eso, este martes a las 11, con el inicio de las sesiones extraordinarias, se reunirán las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales de la Cámara alta para iniciar su discusión.

A contramano de lo que señalan algunos expertos, el proyecto lejos de descentralizar las actividades de inteligencia y dividirlas por áreas (seguridad, defensa, etcétera) profundiza la concentración: la AFI absorberá la Dirección de Inteligencia Criminal, que hoy opera en el Ministerio de Seguridad. El riesgo de esta transferencia, entre otras críticas al proyecto del Gobierno, fue señalado en un comunicado del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS).

“(El proyecto) le da a la AFI (…) facultades de investigación criminal, lo que no estaba previsto como actividad de inteligencia excepto a requerimiento específico de un juez (artículo 4° de la ley de inteligencia). Por este artículo, que es una excepción, y fundamentalmente a partir del caso AMIA, se coló la intervención cada vez mayor de la SI en las investigaciones criminales”, sostiene el organismo a cargo de Horacio Verbitsky, con una cita a la incidencia de los organismos de inteligencia en la investigación del atentado a la mutual judía.

Tal vez el golpe más fuerte al status quo de los servicios secretos que asesta el proyecto oficial esté en el pasaje de la Dirección de Observaciones Judiciales (DOJ), el órgano legal que ejecuta las intervenciones que ordena la Justicia Federal, al organigrama de la Procuración. Este fue uno de los aspectos más cuestionados por la oposición, que vincularon la movida al enfrentamiento político que mantienen con la Procuradora, Alejandra Gils Carbó. Lo curioso: uno de los principales referentes de la oposición en el Senado, el cordobés Luis Juez, presentó un proyecto exigiendo el traspaso de la DOJ a la Procuración. El resto de las iniciativas que circulan por el Congreso plantean que a cargo de las escuchas debería estar la Corte Suprema.

Espías

El proyecto no avanza en la más mínima adecuación de los otros dos subsistemas: el militar y el policial. Tampoco plantea una revisión del actual personal de la ex SIDE. Tampoco abre la puerta a una purga, ya que señala que la AFI se integrará con la totalidad del personal de la SI. Apenas si propone, a futuro, “una profunda reformulación del proceso de ingreso de personal”, que según los expertos consultados hoy se da más por lazos familiares que por capacidades. Esto también fue señalado por el CELS: “una redefinición del rol de la AFI debería llevar a revisar la planta existente”, afirma. Y pide que esa “reformulación” se explicite en el texto. Si bien se agrega el obligatorio acuerdo del Senado para la designación del director y subdirector de la AFI, el Gobierno se guarda una carta clave, ya que tendrá la facultad de echarlos sin consulta parlamentaria.

Radicales quieren que se abra el debate sobre la ley

El diputado nacional e integrante de la Comisión Bicameral de Fiscalización de Inteligencia, Miguel Bazze (UCR), destacó hoy la necesidad de “abordar el tema de los servicios de Inteligencia” y se mostró dispuesto al debate parlamentario del proyecto del Ejecutivo de creación de la Agencia Federal de Inteligencia al señalar: “si el oficialismo está dispuesto a tomar en cuenta nuestras propuestas, nosotros estamos dispuestos a debatir”.

“Es una deuda de la democracia” señaló Bazze al Tiempo Argentino y aseguró: “no podemos opinar sobre el proyecto porque todavía no lo estudiamos en profundidad”.

De esta manera, dejó la puerta abierta a la participación de la UCR en el debate al señalar que “hay que abordar el tema de los servicio de Inteligencia. Hay que centralizar las tareas y avanzar en una reforma profunda”.

También puntualizó como principales problemáticas del área de Inteligencia el manejo “de tanto presupuesto”, que juzgó “debe ser más transparente”.

De todas maneras, el legislador se mostró “dispuesto a debatir”, aunque anticipó que “no vamos a aceptar acompañarlo (al proyecto oficial) a libro cerrado”.

Y arriesgó: “No creo que ningún bloque de la oposición se niegue a discutir esto si el oficialismo muestra una postura abierta. Nosotros todavía no tuvimos una reunión del bloque para unificar la postura”, añadió Bazze en referencia al bloque de Diputados de la Unión Cívica Radical.

Fuente: BAE