ECONOMÍA

El gasto público en obras creció el triple de lo que finalmente se construyó

En los últimos siete años (tomando desde el 2004 hasta el 2011) el gasto público destinado a infraestructura más que triplicó las obras efectivamente llevadas a cabo por el Gobierno. En medio de denuncias de corrupción referidas a sobreprecios en adjudicaciones de obra pública que salpican de sospechas a la gestión kirchnerista (a raíz del caso Lázaro Báez y supuestos negocios realizados con el ex presidente Néstor kirchner), un informe relevó estas dos variables a lo largo de los últimos años y dejó en evidencia cómo han evolucionado de manera fuertemente dispares.

Según el trabajo realizado por la consultora Federico Muñoz y Asociados, desde el 2004 a 2011 el gasto en inversión pública (a valores constantes, es decir descontada la inflación) creció casi 270%, mientras que la obra pública efectivamente realizada aumentó sólo un 80%.

En concreto, el gasto pasó de $ 4.419 millones en 2004 a $ 16.226 millones en 2011. El trabajo toma como referencia el índice monetario de la serie anual de “Inversión Pública” reportada por la Dirección Nacional de Inversión Pública del Ministerio de Planificación que dirige Julio De Vido. Por otra parte, para monitorear la evolución física de la obra pública se valió del ISAC (Indicador Sintético de Actividad de la Construcción) que elabora el Indec. “No existe un subíndice específico del ISAC que refleje la evolución de la obra pública, pero sí hay dos rubros que están fuertemente correlacionados con ella: ‘Obras Viales’ y ‘Otras obras de infraestructura’”, aclara el informe. En la consultora también especificaron que se trabajó con los datos a precios constantes; “en consecuencia, el crecimiento de esta serie no se explica por la inflación, sino por el aumento en términos reales del gasto estatal”.

“Según el ISAC, los volúmenes de obra pública han ido creciendo progresivamente durante la era kirchnerista hasta prácticamente duplicarse respecto a los niveles de los ‘90. En contrapartida, el gasto en obra pública ha crecido a un ritmo mucho más intenso, al punto que las erogaciones reales de 2011 más que cuadruplican al promedio de los ‘90”, evaluó el informe de Federico Muñoz. “Esta divergencia entre los indicadores físico y monetario de la obra pública avalaría la hipótesis que sostiene que el Estado paga muy cara la obra pública. Probablemente, demasiado cara”, agregó.

“No vamos a afirmar que este ejercicio constituye una prueba irrefutable de los sobreprecios, porque es apenas una inferencia basada en índices generales. Pero tampoco podemos soslayar que es llamativamente consistente con esa hipótesis”, puntualizó la investigación de Federico Muñoz. Sobre el final del trabajo, los analistas dejan una reflexión sobre el aparente impacto económico de la corrupción. Según datos oficiales, la Inversión Pública representa aproximadamente un 4,5% del PBI; o el equivalente a unos $ 90.000 millones en 2012. “Si, en efecto, los sobreprecios han existido y si tuvieron una magnitud a la que sugeriría nuestro ejercicio, la corrupción habría alcanzado una escala monumental. Nos animaríamos a decir que tendría entidad macroeconómica (en el sentido, que supondría un peso muy gravoso para las cuentas fiscales)”, concluye el informe.

Fuente: Cronista.com