ECONOMÍA
El peso argentino casi duplica la devaluación de sus pares de la región en 2013
Si bien la bonanza de las monedas de los mercados emergentes parece haber llegado a su fin a partir del segundo trimestre de este año, con inversores cada vez más selectivos y preocupados por la fortaleza de cada economía ante la posibilidad de retiros de estímulo de la Reserva Federal estadounidense, la pérdida de valor del peso en lo que va de 2013 le saca varias cabezas a sus pares de la región y el mundo.
Desde el primer día de enero hasta la fecha, la devaluación del peso llega ya al 21,84 por ciento.
En Latinoamérica, sólo el bolívar venezolano, que a mediados de febrero último fue devaluado por el gobierno del ex presidente Hugo Chávez para contrarrestar la inflación, supera la caída del peso, ya que pierde un 31,75% en lo que va de 2013.
En tanto, la segunda moneda de la región que más cae en el año frente al dólar es el real brasileño, con una baja de 11,50%, después del fuerte golpe que sufrió en agosto y principios de septiembre, aunque las inyecciones del Banco Central de Brasil lograron contener el tipo de cambio y, de a poco, ir impulsando su recuperación.
El tercer puesto dentro de los vecinos argentinos es para el peso uruguayo, que pierde un 10,82% desde principios de 2013 hasta el viernes pasado. Por detrás, el peso chileno se devalúa un 9,52% en el año.
La menor caída entre las monedas latinoamericanas es para el peso mexicano, que se acumula una devaluación de 0,39 por ciento.
Intervención
En gran medida, la dinámica que comenzaron a tener las tasas de los bonos del Tesoro de EE.UU., que se despabilaron de un sueño de casi cinco años a partir de mayo pasado, cuando la Fed anunció su intención de comenzar a aminorar el ritmo de sus estímulos económicos, impulsó una devaluación casi generalizada de las monedas de los países en vías de desarrollo, que venían siendo claramente favorecidos por la búsqueda de mayores rendimientos que había desatado la política de tasas bajas del banco central estadounidense.
A partir de allí, los inversores internacionales se volvieron también más selectivos y comenzaron, no sólo a fijarse en los jugosos retornos prometidos sino, además, en el grado de solvencia que presentaban las economías a las cuales destinar su dinero.
En Argentina, sin embargo, pese a que en el último tiempo el ingreso a la Bolsa de fondos extranjeros fue importante, el peso continuó acelerando su ritmo de devaluación, obligando al Banco Central (BCRA) a intervenir con fuerza en el mercado cambiario, lo que generó una intensa erosión de las reservas internacionales de la entidad.
En los últimos 30 días, el organismo que dirige Mercedes Marcó del Pont perdió un 5,20%, o 1.787 millones de dólares, de sus reservas.
La semana pasada, el BCRA debió vender más de 300 millones de dólares para evitar que se acelere la devaluación del peso.
La caída de reservas se aceleró desde la aplicación del cepo cambiario, a fines de octubre de 2011, y desde esa fecha acumula una merma de 14.923 millones de dólares.
El viernes la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, defendió la aplicación de las restricciones a la compra de dólares y sostuvo que la caída de las reservas monetarias se debió principalmente al pago de deuda externa.
La funcionaria destacó además que “en el mundo sobran dólares de capitales de corto plazo”, pero que la Argentina “va a ir en búsqueda de los dólares de largo plazo” para financiar inversiones.
Fuente: BAE

