POLÍTICA ECONÓMICA
Empresarios apuestan al diálogo para aumentar competitividad y descartan un aumento impositivo
Empresarios apuestan al diálogo que se realiza en las mesas convocadas por el Gobierno nacional y descartan el avance de medidas legislativas que aumenten los aportes patronales. Así, dan por descontada la inviabilidad de la iniciativa del diputado oficialista Héctor Recalde.
Como contraparte, en las mesas constituidas en el marco de las negociaciones tripartitas se les dio mayor impulso a dos herramientas “estratégicas” para imprimirle competitividad a la industria: aumento a los reintegros y mejoramiento a los réditos de los exportadores.
Los dirigentes industriales consultados por BAE Negocios evitaron confrontar con el proyecto de ley de Recalde al sostener que “la mesa de diálogo va por un camino que es contrario al planteado” en la iniciativa. “Va a contramano de lo que se está hablando”, dijo en off un dirigente empresarial.
Según la mirada de los industriales, agregarle mayor presión fiscal a través del aumento de los aportes patronales redundaría en restarle competitividad al sector productivo. Justamente ese concepto fue el que más circuló en las mesas del festejo por el Día de la Industria que días atrás encabezó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en Tecnópolis.
“Si se habla de que estamos llegando al fifty-fifty sería contradictorio achicar la rentabilidad de las empresas justo ahora”, señaló otra fuente empresaria consultada por este diario.
Sucede que en las mesas técnicas que encabezan el secretario de Comercio Guillermo Moreno; la ministra de Industria, Débora Giorgi, y el viceministro de Economía, Axel Kicillof, quedó establecido que el conflicto a resolver es la rentabilidad. Es por este motivo que tomaron fuerte impulso, además de la convocante mesa de competitividad, las áreas que analizan la situación de los laboratorios, el sector metalúrgico, las economías regionales y el trabajo en negro, en la que participa además el ministro de Trabajo, Carlos Tomada.
Un tema de discusión que se sumó fue el automotor, con la mirada puesta en la restricción de crecimiento de Brasil, que afectará “sin dudas” a las exportaciones de autos, uno de los motores del incremento productivo del país.
“Nadie tiene certeza de las medidas que pueda tomar el Gobierno, pero acelerar un rumbo fiscalista no redundará en un mejoramiento hacia los trabajadores y sería poco estratégico, al menos antes de las elecciones”, razonó un asesor económico de grandes empresas.
De hecho, existe un debate en torno de las mesas tripartitas –de las que participan gremios de sectores productivos– sobre una “necesidad de ponerle moderación a las negociaciones paritarias” que se realizan de manera anual para establecer los aumentos salariales por sector.
Lo cierto es que el empresariado se concentra en las discusiones que puedan aportar herramientas que lo ayuden a superar el desafío de atravesar sin mayores complicaciones el parate económico de Brasil. Y también busca esquivarle a la interna política e intenta evitar confrontaciones con sectores de la administración nacional. “No fue lo que se conversó hasta el momento. Es más, se viene hablando de ayudar, que no quiere decir que reclamemos baja de aportes”, afirmaron.
Fuente: BAE

