Empresarios reclaman "atacar a las mafias" que promueven la venta ilegal callejera

El presidente de la Cámara de Comerciantes Mayoristas e Industriales (CADMIRA) Vicente Lourenzo, estimó hoy que el comercio ilegal en la Argentina mueve "más de 50 mil millones de pesos anuales", por lo cual reclamó "atacar a la mafia que provee y esclaviza a los manteros".

"Calculamos que el movimiento ilegal que se hace a través de La Salada, Saladitas y toda la red de manteros, está compuesto que por unos 70 mil puestos en todo el país, que facturan más de 50 mil millones de pesos anuales", indicó Lourenzo, quien también es secretario de Prensa de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

En declaraciones a Radio 10, el dirigente comentó además que "el comercio ilegal le quita trabajo al comercio formal. El puesto ilegal le quita hasta un 40% de venta al comercio que paga impuestos".

"Entonces, no podemos amparar la presencia del mantero por la crisis social. El Estado tiene que estar presente para ubicar en un trabajo formal a esa persona que está detrás de una manta, esclavizado por una red mafiosa", enfatizó.

A su criterio, "hay que atacar a esta poderosa mafia, que es la que provee y esclaviza a los manteros".

En este marco, CAME y la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (FECOBA) se manifiestan a favor de las acciones que está llevando a cabo el Gobierno de la Ciudad junto con las policías Metropolitana y Federal, para desalojar a los manteros de la Avenida Avellaneda, en los barrios porteños de Flores y Floresta.

Según relevamientos realizados por FECOBA, en diciembre de 2015 se registraron 1602 puestos ilegales en esa avenida, que encabeza, junto a Once y Liniers, el "ránking de la ilegalidad" en la Ciudad de Buenos Aires, al concentrar 6600 manteros.

Ayer, la Fiscalía de la Ciudad desbarató 26 depósitos de mercadería ilegal que abastecían a los manteros que se instalan en la avenida Avellaneda. A partir de esos operativos, se secuestraron más de 400 bultos con indumentaria, calzado y juguetes y 8 camionetas que se usaban para su distribución.

Además, detectaron que algunos de esos depósitos también funcionaban como talleres clandestinos.

Fuente: NA