Empresas alimenticias reclaman a Costa por el reintegro de IVA
La Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios alertó por la caída de las exportaciones en la industria de Alimentos y Bebidas producto de la pérdida de competitividad que generaron la presión impositiva, los costos logísticos y la tardía devolución de reintegros e IVA. Los números fueron presentados al secretario de Comercio Augusto Costa, en un almuerzo que se realizó en la sede de la Copal.
El paper proyectado en el encuentro señaló una fuerte retracción de las economías regionales y el funcionario nacional admitió que ese sector es una “preocupación” para la administración nacional, según confiaron fuentes empresarias. Sin embargo, el secretario de Comercio destacó el repunte del consumo interno y la baja de las expectativas inflacionaria como resultado de las decisiones del Gobierno.
“Se apunta al desarrollo del comercio interno, a un crecimiento en volumen y, por lo tanto, en producción argentina”, enfatizó el secretario, según una gacetilla de prensa. Así fue que ratificó la continuidad de los programas tendientes a fomentar la demanda agregada.
La Copal advirtió un impacto en el empleo si se mantiene la curva descendente en el comercio de los productos alimenticios.
“Existe una pérdida de competitividad muy grande, fundamentalmente en las economías regionales. Y como las producciones son traccionadas por las exportaciones, la pérdida de empleo es una consecuencia inmediata”, señaló una fuente empresaria.
Encabezada por Daniel Funes de Rioja, la Copal se quejó por la falta de dólares para la importación, trabas en la importación a partir de la demora de algunas Declaraciones Juradas Anticipadas aunque en encuentro se acordó con los funcionarios nacionales una solución al tema al ingreso de maquinarias e insumos necesarios para la producción.
Costa asistió al almuerzo acompañado por los subsecretarios de Comercio Exterior, Paula Español; e Interior, Ariel Langer. Allí, los representantes del Gobierno escucharon por otros pedidos: devoluciones en término de reintegros e IVA para exportaciones; los problemas que generan los altos costos logísticos y las complicaciones que tienen las empresas para acceder a financiación.
Como respuesta, Costa afirmó que el marco internacional muestra “un contexto de caída del comercio en el que Argentina continúa buscando mercados potencialmente interesantes para ubicar sus productos”.
Esto responde a la iniciativa del gobierno nacional por enfrentar los problemas exógenos sin generar saltos en las variables económicas internas.
Un párrafo aparte tuvo la presión impositiva. La Copal insistió en los perjuicios en el costo de los alimentos de la superposición de impuestos nacionales, provinciales y municipales.
Según el paper que le entregó a Costa, el costo impositivo contenido en el precio de venta final de un producto alimenticio es del 40,7 por ciento, mientras que los costos industriales y la rentabilidad es del 59,3.
Ese cuadro mostró que después del IVA que afecta el 12,3 por ciento; la Seguridad Social retiene el 9,7; los Ingresos Brutos el 8,2; el Impuesto a las Ganancias un 5,2; el Impuesto al Cheque 2,7; los Impuestos Municipales 1,8; y el Impuesto sobre los Dividendos un 0,7 por ciento.
En tanto, Funes de Rioja pidió que la Copal sea parte de la mesa de negociaciones entre la Argentina y China. En ese sentido, Costa argumentó que los convenios con el gigante asiático buscan favorecer las exportaciones a través de inversiones y -señalando a los empresarios presentes-, afirmó: “Todos ustedes estuvieron en misión comercial allá porque saben que China es una gran oportunidad de negocios”.
Fuente: BAE

