En Uruguay temen que las nuevas medidas argentinas impacten en la temporada de verano
Autoridades y agentes de turismo de ese país consideran que el aumento del gravamen a las compras en el exterior por parte de los argentinos afectará sus niveles de gastos
Apenas se conoció la noticia sobre el aumento al 35% del impuesto a las compras que se realizan en el exterior en moneda extranjera, tanto los funcionarios como los operadores turísticos de Uruguay comenzaron a mostrar los primeros signos de preocupación.
La “argentino-dependencia” que tienen plazas como Punta del Este provoca que modificaciones como la dispuesta ayer por el Gobierno argentino generen sensibilidad, a tal punto que, apenas difundida la medida, se planteara una “reunión de urgencia” entre los ministerios de Economía y Turismo, además de los hoteleros. Al respecto, la ministra de Turismo, Lilian Kechichian, remarcó la preocupación que se instaló en ese país ante el alza del impuesto..
Tanto la compra de inmuebles como los alquileres tienen fuerte presencia de argentinos, y los especialistas entienden que las disposiciones se harán sentir durante este verano.
Igor Martínez, a cargo de la sucursal de Punta del Este de Tizado Propiedades, reconoció las complicaciones que provocará la nueva resolución.
“Es muy probable que los argentinos con todo esto acorten su estadía, pero que a eso le sumen una reducción en el nivel de gastos. Algo muy parecido ya se observó durante el verano pasado”, sostuvo Martínez, quien además se mostró preocupado por el nivel de operaciones concretadas hasta hoy, ya que “deberíamos estar en niveles algo por encima de los actuales”.
Fernando Massa, presidente del Centro de Hoteles de Punta del Este, marcó la problemática que se generó. “Es una medida más que hace que estemos más caros en cuanto a la decisión del argentino a vacacionar, porque ya teníamos un recargo del 20% con el pago con tarjeta de crédito y al pasar del 20% al 35% ya la brecha en lo que sería el cambio oficial con el blue sería muy chica, y en ese sentido es una medida más que complica en cuanto a la expectativa de la afluencia de turistas”, señaló Massa al diario uruguayo El Espectador.
Previo a que el impuesto a las compras en el exterior subiera al 35%, el gobierno uruguayo había dispuesto algunas medidas para alentar la llegada de turistas argentinos, como beneficios impositivos.
Además, se había procurado mantener los precios respectos del año pasado, o que al menos registraran leves retoques.
Como parte de este “plan de incentivos”, por ejemplo, las inmobiliarias habían habilitado el pago de los alquileres con tarjeta de crédito, de modo de ayudarlos a sortear los inconvenientes que plantea el cepo cambiario.
Ahora, con un impuesto extra del 35%, esta posibilidad ya deja de ser tan tentadora para los argentinos.
Fuente: elcronista.com

