Escándalo en España por una suba desorbitada de la tarifa eléctrica
Tras el escándalo político y social que generó, el Ministerio español de Industria suspendió ayer la aplicación de un aumento de un 11% en el precio de la electricidad surgido de la subasta de energía celebrada el jueves. El gobierno de Mariano Rajoy señaló que la compulsa fue declarada no válida por las autoridades que regulan la competencia, por considerar que concurrieron "circunstancias atípicas", e incluso se dio la orden de investigar la actuación de las compañías eléctricas, lo que causó la réplica de los empresarios.
A su vez, organizaciones de consumidores denuncian, ya desde que se instauró el sistema de subastas, que las compañías elevan los precios mayoristas en los días anteriores a la puja para aumentar la tarifa.
La tarifa eléctrica de los hogares españoles se establece mediante dos conceptos: uno fijo, que marca el gobierno para hacer frente a factores como el costo del transporte de esa energía y la prima que las compañías aportan al desarrollo de las energías renovables (hidroeléctrica y eólica), y otro variable que surge de la subasta trimestral de la que participan las compañías generadoras y distribuidoras de electricidad (ver aparte), que se rige por la ley de la oferta y la demanda y funciona desde que se liberalizó el sector en 1997. La que se cerró el jueves lo hizo con la mayor subida desde ese momento, con un encarecimiento de la energía del 25,6%, lo que supondría una subida de casi el 11% de la tarifa de más de 16 millones de usuarios.
El marco para este aumento estuvo dado porque el gobierno de Mariano Rajoy intenta bajar el subsidio que el estado aporta para paliar el déficit del sistema eléctrico, en manos privadas. Pero los medios hablaron de "tarifazo"; las organizaciones de consumidores, de "atraco eléctrico", y el Partido Socialista (PSOE), el principal de la oposición, pidió la dimisión del ministro de Industria, José Manuel Soria. Los independentistas catalanes de ERC calificaron el incremento de "terrorismo social".
El propio Rajoy debió decir que se iba a "intentar arreglar" el conflicto. A su tiempo, el Ministerio de Industria pidió a la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC) que investigue la subasta y emita un dictamen urgente ante las sospechas de manipulación para elevar el precio. "Ha habido una clara manipulación o actuaciones para modificar los precios", expresó José Manuel Soria a medios locales.
La vicepresidenta del Ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría, informó ayer que el secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal, firmó una resolución en la que certifica que "el precio de la subasta no puede ser aplicado para calcular" la tarifa del próximo trimestre. La mujer señaló que el gobierno "trabaja para establecer un procedimiento que permita establecer un precio de la energía conforme a criterios objetivos y transparentes" que será aplicable desde el 1º de enero.
Las declaraciones oficiales motivaron el rechazo de la Asociación Española de la Industria Eléctrica (Unesa), que criticó al ministro Soria, por lanzar contra las empresas eléctricas acusaciones "muy graves" de manipulación de los precios, de fracasar con su reforma energética y de "cargar sus errores" sobre empresas y consumidores.
Timba en kilovatios El sistema de subastas genera debates en España desde que se instauró, durante el gobierno conservador de José María Aznar. Mediante este método, las compañías generadoras se presentan a una subasta ante las distribuidoras, que deben ofertar un precio para el próximo trimestre. Pero la fijación de los precios queda en manos de un puñado de empresas.
“En esas subastas no se compran y venden kilovatios sino productos financieros en unos mercados llamados OTC (Over The Counter, o sobre el mostrador) que son los que sirven para llevar a cabo las operaciones especulativas", alerta Juan Torres López desde el diario Público, que añade otro dato clave: "los precios están determinados por la actuación de los grandes grupos financieros como Goldman Sachs y Morgan Stanley y otros grupos eléctricos que antes de cada subasta hacen que suban según les convenga". De eso se queja el gobierno de Rajoy, que ahora dice, sin mencionarlo con todas las letras, que hubo cartelización de precios.
Fuente: Info News

