Este año, cinco elecciones presidenciales definirán el rumbo de América latina
América latina vivirá un 2018 de alta tensión política. Será el año en que Brasil, México, Colombia, Venezuela y Paraguay celebrarán elecciones presidenciales y en el que habrá cambio de timón en Chile y Cuba.
El próximo 11 de marzo, el conservador Sebastián Piñera reemplazará como jefe de estado de Chile a la socialista Michelle Bachelet. Será la segunda vez que le pondrá la banda presidencial. El nuevo presidente tendrá un oposición más dividida que en su período anterior, pero más radicalizada. Su promesa de volver al camino del crecimiento económico puede tener resistencias en el parlamento que hasta hace poco no existían en un país que vivió una notable continuidad de política económica en lo que siguió al regreso de la democracia.
En Cuba, el 19 de abril, Raúl Castro concluirá su mandato como Jefe de Estado y dará fin a más de cincuenta de años de gobierno de los hermanos Castro. Pocos dudan de que la revolución continuará su rumbo. El casi seguro sucesor, el vicepresidente Miguel Díaz-Canel, muestra credenciales como para que se asegure la continuidad del proceso político.
Sin embargo, el cambio de guardia es también generacional y los cubanos se muestran muy dispuestos a reclamar modificaciones en el rumbo. Hasta donde llegarán esos cambios es lo que resta saber.
Días después, el 22 de abril, los paraguayos irán a las urnas para elegir al presidente que reemplazará al representante del partido Colorado, Horacio Cartes. Por la continuidad se postula Mario Abdo Benítez. La oposición, en tanto, reedita la coalición que llevó al poder a Fernando Lugo, pero que en poco tiempo se rompió y posibilitó al destitución del ex obispo. Esta vez, el Partido Liberal y el Frente Guazú presentarán la fórmula Efrain Alegre - Leo Rubín.
Para el 27 de mayo los colombianos también deberán elegir al sucesor del actual mandatario, Juan Manuel Santos.
El proceso de paz y el ingreso de los ex combatientes de las FARC a la vida civil le dan a esta elección un ingrediente novedoso. La contienda electoral se divide entre quienes apoyan o rechazan lo acuerdos firmados. Hasta el momento no hay candidatos con marcadas tendencias de favoritismo. El postulante por el oficialismo será el ex vicepresidente Germán Vargas Lleras y por la derecha más dura habrá una alianza entre el uribismo y los seguidores de Andrés Pastrana. La interna la dirimirían Iván Duque y Marta Lucía Ramírez.
Sergio Fajardo, ex alcalde de Medellín y partidario de la paz, encabeza la mayoría de los sondeos, pero con un tímido 15% de intención de voto. En la misma escala de votos, aunque con un perfil más de izquierda, se encuentra el ex alcalde de Bogotá, Gustavo Petro.
Finalmente las FARC presentarán a Rodrigo Londoño Timochenko, pero nadie espera que obtenga más que el 1% que le dan las encuestas.
México ingresa al año 2018 sumergido en una crisis política e institucional de magnitud. La violencia narco, con récord de crímenes, las múltiples denuncias de corrupción y la renegociación del tratado de libre comercio con su socio Estados Unidos dan a la sucesión presidencial un marco más que interesante.
El 1´ de julio irán a las urnas y decidirán si Andrés Manuel López Obrador, el representante de la izquierda, llegará finalmente al poder. O si en cambio, el PRI, con Jose Antonio Meade a la cabeza conservan el poder a pesar de todo.
Todo indica que Ricardo Anaya será el tercero en discordia. Se presentará como representante de una coalición entre el partido de derecha PAN y el de izquierda PRD.
Finalmente, el 7 de octubre, se dirimirá el poder en Brasil. La crisis política, económica e institucional que vivieron en los últimos años sacudieron el tablero y la confusión es lo que reina.
Salvo por un detalle. El candidato que más posibilidades tiene de acceder a la presidencia es Luiz Inacio Lula Da Silva. El ex presidente, sin embargo, afronta un juicio por corrupción que podría llevarlo a la cárcel y/o inhabilitarlo para ejercer cargos públicos antes de poder concretar su candidatura formalmente en agosto.
Ya para el 20 de enero, la cámara de apelaciones podría dejarlo fuera de carrera.
Aún así, todas las encuestas lo dan ganador en primera vuelta y seguro triunfador en un ballottage. La falta de candidatos con algo de arraigo popular explica en parte este escenario.
El representante de la extrema derecha, Jair Bolsonaro, es quien mayores posibilidades tiene de competir, ya que las encuestas le otorgan alrededor de un 20% de intención de voto. Pero su techo es muy bajo hasta ahora y nadie lo ve ganador en segunda vuelta.
Más atrás aparecen dos ex PT -distanciados del lulismo-. La "verde" Marina Silva y el economista Ciro Gomes. Ambos tendrían posibilidades de triunfar ante la ausencia del ex presidente en la competencia.
La centroderecha, en tanto, debe lidiar con la pésima imagen pública del gobierno de Michel Temer, que llegó al poder mediante la destitución muy cuestionable de Dilma Rousseff. Debió lidiar con una crisis económica de dimensiones históricas, con el megaescándalo de corrupción "Lava Jato" y con el avance de las reformas económicas estructurales e impopulares. Así el único candidato con algo de posibilidades es el actual gobernador de San Pablo, Geraldo Alckmin.
Fuente: El Cronista

