Estiman que el campo volverá a retener soja en esta campaña

El campo volvería a retener soja en esta campaña ya que muchos productores se verían tentados de preservar sus granos y cereales hasta conocer la política cambiaria del gobierno que asumirá el 10 de diciembre próximo, según un estudio difundido hoy por la Bolsa de Comercio de Rosario.

Los economistas de la entidad, Julio Calzada y Guillermo Rossi, se plantearon en un estudio cómo podrían avanzar este año las compras de soja en Argentina de la campaña 2014-2015.

Este 2015 "se presenta con una particularidad. Venimos de dos años donde los productores agropecuarios argentinos mostraron su decisión de demorar las ventas de soja a la espera de mejores precios o modificaciones en el tipo de cambio", dijeron.

Además señalaron que "en este año eleccionario, es muy posible que el tipo de cambio oficial no se actualice -especialmente en los próximos meses- conforme la evolución que viene registrando el nivel general de precios".

"Su ajuste dependerá de los resultados de las elecciones nacionales y del plan económico que puedan implementar las nuevas autoridades nacionales", explicaron.

Analizaron que esta situación motivaría a que "muchos productores se vean tentados a retener su mercadería hasta finales de año a la espera de poder ver, con claridad, la nueva política cambiaria del gobierno o la posible continuidad del régimen actual".

Para los especialistas, "otro aspecto que no ayuda a agilizar las ventas es la retracción que viene registrando desde el año pasado las cotizaciones internacionales del poroto de soja en el mercado de referencia (Chicago)".

"Este escenario también podría agilizar las ventas de soja en operaciones a fijar precio, con el objeto de ganar tiempo y efectuar las fijaciones en períodos posteriores a las elecciones nacionales", evaluaron.

Según el informe, "el promedio de las últimas cinco campañas muestra un patrón histórico donde cerca del 30% del poroto ya ha sido adquirido al comenzar la campaña (fines de marzo de cada año)".

"Esto se produce principalmente por los contratos forwards.

Luego se llega a un 60% comercializado al 30 de junio de cada año (final del primer trimestre del ciclo) y a un 80% al 30 de septiembre de cada año (final del segundo trimestre)", evaluaron.

En tanto precisaron que al 30 de noviembre el porcentaje acumulado de compras oscila en promedio en el 89%, porcentajes que se calculan sobre el total comercializado en cada campaña".

Mientras que en las últimas dos campañas (2012/2013 y 2013/2014) el flujocomercial fue algo más lento que el promedio histórico, pero en 2011-2012 fue bastante más acelerado producto de que la producción argentina se redujo por efectos climáticos (alcanzó los 40,1 millones de toneladas).

Por ende, también cayó la cantidad comercializada, también se observa otra particularidad: en los años de baja producción (como los de sequías en 2008/2009 y 2011/2012), las compras semanales (como porcentaje del total comercializado en el año) tienden a acelerarse.

Esto obedece a la gran capacidad instalada que tiene la industria oleaginosa argentina (en términos de volumen) que obliga a ese sector a absorber más rápidamente la escasa oferta de ese año.

Fuente: NA