Europa exigirá que las empresas paguen impuestos en donde obtienen beneficios
Los países miembros de la Unión Europea (UE) alcanzaron un acuerdo político para reforzar la lucha contra la evasión fiscal, informó ayer el ministro de Finanzas de Holanda, Jeroen Dijsselbloem, al término de una reunión de los titulares del área en Bruselas.
El acuerdo prevé que las empresas multinacionales tengan que pagar sus impuestos en el país donde obtienen sus beneficios. La nueva ley aún debe ser aprobada por el Parlamento Europeo, según recordó la agencia DPA.
La Comisión Europea había presentado en enero un amplio paquete de leyes para la lucha contra la evasión fiscal, que incluye recomendaciones sobre cómo los diferentes países pueden proteger eficazmente sus acuerdos fiscales de abusos en consonancia con el derecho europeo.
Los países miembros de la UE aún deben ponerse de acuerdo sobre las demás medidas del paquete. Según estimaciones, la evasión fiscal causa cada año pérdidas a las agencias tributarias europeas por un monto de entre 50.000 y 70.000 millones de euros.
La UE también quiere aplicar las recomendaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
La política fiscal es uno de los pocos ámbitos en los que los países miembros de la UE aún tienen que aprobar por unanimidad las propuestas de la Comisión Europea.
Los funcionarios de la comisión ya han tenido en la mira a varias empresas por haberse beneficiado con ventajas fiscales indebidas, entre ellas las cadenas de comida rápida MacDonald’s y Starbucks, ambas de Estados Unidos.
Asimismo, con esta nueva normativa los países de la Unión Europea intercambiarán información fiscal de compañías multinacionales.
“Hoy hemos alcanzado un acuerdo político sobre cooperación entre administraciones tributarias”, dijo el ministro de Finanzas holandés, Jeroen Dijsselbloem, que presidió la reunión de ministros de la UE en Bruselas.
Las nuevas normas obligarán a las grandes empresas a revelar datos sobre ingresos, beneficios e impuestos a las administraciones de todos los países de la UE en los que operan. Esos datos luego serán intercambiados entre los veintiocho Estados de la UE.
El acuerdo va más allá de las directrices internacionales conocidas como anti-BEPS (Erosión de la Base Tributaria y Deslocalización de Beneficios), acordadas por el G-20 y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. Esas normativas no obligan a filiales de países extranjeros a revelar los datos fiscales de su grupo matriz, mientras que las normas de la UE afectarán a las multinacionales extranjeras que tienen filiales en la Unión Europea, dijeron funcionarios del bloque regional.
Fuente: Diario BAE

