INTERNACIONAL
Europa prepara más barreras ecológicas para frenar ingreso de alimentos
Desde hace ya un tiempo, Europa aplica al ingreso de alimentos importados, la colación de una etiqueta en la cual se detalla la emisión de gases que incidieron para la elaboración de dicho producto. A futuro, las materias primas pasaran por el mismo régimen y éste, podría perjudicar los enviós argentinos a dicho continente.
Actualmente, cadenas de supermercados como Tesco, Walmart y Casino, ya solicitan estándares ambientales específicos que cuantifiquen la huella de carbono de los productos, con el objetivo de posicionarse como tiendas “carbono neutrales”.
La famosa eco-etiqueta, esta siendo cada vez más demandado por los consumidores en varias cadenas minoristas. En Francia, Reino Unido, España, Alemania, Suiza, Austria, entre otros, y además la misma Unión Europea buscará implementar un esquema para los 27 países. Estados Unidos también está en la misma senda, aunque con diferencias, dado que pretenden incorporar castigos de acuerdo al grado de emisión, vía impuestos o aranceles de importación.
En pocas palabras, hay que identificar en cada producto exportado los kilómetros recorridos por el transporte interno en el país de origen, así como el transporte internacional más el destino hasta el arribo a la góndola del supermercado.
Pero si bien los alimentos cuentan con esta exigencia. Las materias primas se verían a la larga afectadas. Una de las etapas de las huella de carbono, es la medición de gases efecto invernadero (GEI). Hoy sólo Francia, pide informar acerca del mismo, pero sin aplicar un límite.
Al respecto, la coordinadora del Departamento de Investigación en Pymes y Mercado de Capitales de la Universidad Maimonides, Irene Wasilevsky, manifestó que “a la larga es una restricción directa, y si bien tiene poca incidencia en la producción argentina, cada vez más se pide desde el ciclo de vida del producto e incluso hasta le desperdicio”.
Esto hace suponer que en un futuro no muy lejano, los commodities pasarán por el mismo planteo que los alimentos.
Y si bien varias agrupaciones de productores que a través por ejemplo de CREA (Consorcio Regional de Experimentación Agrícola) y el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), trabajan en conjunto para diseñar las estratégias a la exigencia de esta barrera paralancelaria.
Mas el mismo no sería suficiente. “Lamentablemente se han hecho muchas limitaciones a la cerificación de GEI, por consiguinete la Argentina no esta preparada”, señaló el director de BIM (Business Issue Management), Gustavo Idígoras y también ex agregado agrícola ante la UE.
Un año atras, Idígoras elaboró una encuesta entre distintas empresas para saber su conocimiento respecto de los problemas que podrían generar a futuro la huella de carbono.
Los resultados arrojaron que las empresas por ahora lo ven lejanas y poco reales para la producción nacional. Y es que la industria tiene “poca información sobre este tema, no lo ha planificado y tampoco visualiza que sea una oportunidad comercial implementar medidas de gestión ambiental y social que puedan ser certificables y sus productos etiquetados como consecuencia de ello”, destacó el análisis.
Mas los números dicen otra cosa. En el primer semestre de 2012, el INDEC indicó que se exportaron a Europa un total de u$s3.583 millones. Este representó un 60,5% del total de lo que ingresan al viejo continente. Los más importantes por orden ascendente fueron: oleaginosos, cerealeros, carne, frutihortícolas, tabacalero, entre otros.
Fuente: BAE

