Expendedores de combustibles piden que se regularice el sector

Los expendedores de combustibles nucleados en la Confederación CECHA advirtieron hoy que "continúa el cierre de estaciones de servicio como consecuencia de una baja rentabilidad, pese a que en el país se incremento la venta de naftas y, en menor medida, de gasoil".

Asimismo, los expendedores insistieron en la necesidad de contar con una ley que regule la comercialización de combustibles y que inhiba o al menos limite la participación de las compañías petroleras productoras y refinadoras en dicha actividad.

"El negocio lo manejan las empresas petroleras y el expendedor esta sujeto a contratos de consignación que fijan topes de rentabilidad por porcentajes, o de reventa, con volúmenes limitados de provisión de combustibles", explicaron en rueda de prensa.

El presidente de la entidad, Oscar Díaz, refirió que "en 2002 el país contaba con una red de 6.000 estaciones de servicio mientras que hoy rondan las 3.800", que "una estación con ventas menores a los 200 mil litros al mes no es rentable" e hizo hincapié en los mayores costos operativos derivados de los incrementos salariales al personal e impuestos, por caso al cheque".

En 2012 se comercializaron 21,1 millones de metros cúbicos de combustibles líquidos (7,4 millones en naftas y 13.3 millones de diesel), sin contar importantes volúmenes de gasoil que las petroleras venden en forma directa a sectores productivos como el campo. El mercado local de venta de combustibles líquidos viene registrando en los últimos quince años una concentración por efecto de la reducción de importaciones del rubro -que afectó particularmente a las estaciones blancas- un congelamiento de precios por varios años, y la mayor atención puesta por las petroleras a la atención de sus redes propias.

Los expendedores cuestionaron la vigencia de la resolución 35/2013 por la cual se fijaron precios topes por región a los combustibles líquidos al considerar que "los precios se movieron igual pero no aportó a una regularización del mercado que mejore la situación de los expendedores independientes".

En este sentido el directivo explicó que "hemos pedido una recomposición de los márgenes (de comisión) que hoy se ubican en el 8 por ciento promedio para el caso de los contratos con YPF a por lo menos el 12 por ciento para tener un margen de rentabilidad razonable".

Asimismo, en casos de contratos de reventa con el resto de las compañías -Shell, Exxon, Petrobras, y Oil- el margen de ganancia puede ser mayor pero hay límites de volumen en el combustible entregado, explicaron.

Díaz detalló que a principios de 2011 la red de estaciones expendedoras era de 4.058, mientras que a finales de 2012 totalizaban 3.813.

De este total, al mes de abril último una 800 estaciones (500 del interior, 280 de Buenos Aires y unas 20 de la Ciudad de Buenos Aires- estaban en riesgo de cierre", detalló CECHA.