POLÍTICA
Gobierno porteño todavía no logra reunir los votos necesarios para convertir en ley el traspaso del subte
Sigue la resistencia a los artículos que limitan la actividad gremial. La oposición prepara un proyecto alternativo.
El debate sobre el traspaso del subte de Nación a Ciudad, que estaba previsto para mañana dentro de la Legislatura Porteña, quedó postergado para el 20 de diciembre, aunque podría comenzar este jueves y pasar a un cuarto intermedio de una semana, después de que los 60 ediles traten el borrador de Presupuesto 2013 para el sexto año de gestión PRO, con un total que supera los 40 mil millones de pesos. El cambio de fecha fue confirmado a Tiempo Argentino, por los principales bloques legislativos, en medio de complejas negociaciones contrarreloj, donde el macrismo todavía no logra reunir los 31 votos necesarios para transformar en ley el proyecto que envió el jefe de gobierno Mauricio Macri hace tres semanas. Hasta ahora, el texto original enviado por el Ejecutivo porteño, no ha sufrido cambios relevantes y sigue buscando declarar al subte como un servicio público esencial para que cualquier huelga gremial quede obligada a garantizar el 90% de los recorridos en hora pico y el 60% en hora no pico. Ese punto, junto al interés del PRO de poner en tela de juicio la jornada laboral de seis horas por insalubridad, no le sumó los aliados necesarios para obtener la mayoría simple, aunque los principales negociadores del macrismo confirmaron que ya cuentan con el apoyo del bloque Bases para la Unión, integrado por Juan Pablo Arenaza y Adriana Montes, dos ediles que reportan a la diputada nacional Patricia Bulrrich, ex ministra del gobierno de Fernando De la Rúa y flamante integrante de la mesa política del alcalde porteño para su accidentado desembarco en la Provincia de Buenos Aires.
Esas dos nuevas incorporaciones para la pelea por el subte le permiten transformar al macrismo los 26 votos de su bloque en 28. En esa carrera por la mayoría simple de 31, el PRO estaría a la caza de tres votos más, repartidos entre los dos ediles de la Unión Cívica Radical, Antonio Campos y Claudio Presman, y el que pertenece a Daniel Amoroso, titular del monobloque Confianza Pública. Hasta ahora, ese trío de potenciales aliados ha planteado su resistencia a dar el aval para impulsar la reforma laboral que busca el PRO para los trabajadores del subte porteño. Sin embargo, fuentes del macrismo, anticiparon a este diario que estan dispuestos a resignar el régimen esencial y algunos otros aspectos a cambio de "consensuar una forma que impida los paros sorpresivos y las huelgas por tiempo indeterminado".
"Si no nos conceden eso, la votación quedará virtualmente entrampada y no se podrá sancionar ningun proyecto de ley", confió a este diario uno de los legisladores del PRO que esta a cargo de la negociación con los demás bloques opositores. Sin embargo, del otro lado del mostrador legislativo, las principales fuerzas del arco opositor al macrismo daban anoche los últimos pasos para unificar los dos proyectos alternativos que hay en danza y que configuran los dos dictámenes de minoría que fueron votados en las reuniones plenarias de las estratégicas Comisiones de Obras Públicas y de Presupuesto. Uno de ellos fue presentado por el Frente para la Victoria y el otro lleva la firma los legisladores de Proyecto Sur y Buenos Aires para Todos. Esa integración de textos es promovida por distintos negociadores que ayer también fueron recibidos por Amoroso y por los dos legisladores de la UCR, el partido centenario cuya dirección política en capital ya dio el visto bueno para apoyar un proyecto consensuado de la oposición. "Resta saber si esos legisladores le harán caso a la dirección de su partido", confió uno de los interlocutores, que también expresó la misma esperanza respecto de Amoroso.
Paro en desarrollo
Mañana, los trabajadores del Ministerio de Desarrollo Social porteño realizarán un paro de 24 horas con movilización a la sede de la cartera que dirige Carolina Stanley, para reclamar la reincorporación de personal despedido y el pase a planta permanente, conseguir un aumento salarial y denunciar "persecución gremial" dentro del programa Buenos Aires Presente (BAP). "Paramos y nos movilizamos por salarios dignos, por el derecho a la Carrera y para dejar de ser los trabajadores y trabajadoras pobres de políticas públicas pobres para los sectores más pobres de la ciudad", explicaron los organizadores, y recordaron que "uno de cada dos" trabajadores de Desarrollo Social se encuentra contratado "de forma precaria y fraudulenta".
Fuente: Tiempo Argentino

